En una encuesta realizada por EFE, la mayoría de los escritores españoles se resisten a no acentuar el adverbio ‘solo’ y a llamar ‘ye’ a la ‘y’, tal como ha determinado una comisión de las Academias de la Lengua.
‘El mundo cambia y la lengua cambia con nosotros’. Esa frase de Gustavo Martín Garzo resume la naturalidad con la que algunos escritores reciben las modificaciones que se introducirán en la Ortografía; sin embargo la mayoría de ellos se resiste.
La Comisión Interacadémica que prepara la nueva edición de la Ortografía ha aprobado ya el texto básico que propone además que en América deban dejar de decir «be larga», «be chica» y «be corta» para la «be» y la «uve» y que se elimine la tilde de monosílabos con diptongo ortográfico («guion» y truhan»). La discusión final se llevará a cabo el 28 de noviembre en Guadalajara.
‘Como escritor, lo primero es la libertad expresiva’, opinó el poeta Antonio Colinas, ‘partidario de las normativas’ y admirador de ‘la labor excepcional’ de las Academias de la Lengua pero que se acoge al ‘privilegio del creador’ para tomar con tranquilidad los cambios.
El premiado escritor Juan José Millas se resiste a decir ‘ye’ y a suprimir la tilde del ‘solo’. ‘Ese acento del adverbio ‘sólo’ es pertinente y hay construcciones donde es necesario’, asegura. Antonio Muñoz Molina, esencial de la literatura española, supone que los expertos «tendrán sus razones», si bien no entiende lo de suprimir la tilde en palabras como «guión» y «truhán».






