Como pago por un trabajo, el párroco de la Iglesia de Ayo Ayo sería quien entregó a un pintor los 10 marcos coloniales que fueron recuperados entre el viernes y el lunes, según fuentes del Ministerio de Culturas. Las moldura están en restauración.
«Aparentemente el párroco de Ayo Ayo, de apellido Pérez, fue quien entregó los marcos al pintor que los tenía en su poder», explicó el director jurídico del Ministerio, Marvin Molina Casanova.
Personal de la unidad de catalogación reveló que la desaparición de los marcos se descubrió en diciembre del 2009, cuando se investigaba el robo de dos columnas del retablo del mismo templo. Según fuentes del ministerio, durante las consultas con el párroco se determinó que éste habría dado las molduras como pago a un artista que trabajó en el lugar.
Molina contó que, cuando se realizaron las pesquisas, el sacerdote se mostró reacio a ayudar. «Tuvimos que presionar», agregó. Hasta el momento se recuperaron ocho molduras de las 10 reportadas como robadas y las otras dos pasarán a poder del ministerio el viernes.
Molina advirtió que el caso está aún en investigación por parte del Ministerio Público. «Ya están listas las citaciones para el sacerdote y el pintor. Estimo que en los siguientes días tendremos un informe de los sucedido», agregó el director jurídico.
La prelatura de Coro Coro, a la que pertenece la iglesia de San Salvador de Ayo Ayo, identificó al sacerdote como Fernando Pérez. La Razón intentó comunicarse sin éxito con el religioso.
Los marcos son de madera tallada y cubierta de pan de oro, datan del siglo XVIII. Miden, en promedio, 2,40 metros por 1,30. Personal de la unidad de Catalogación de la cartera reveló que el 80 por ciento de las piezas se encuentran en mal estado y que sólo tres tienen sus lienzos identificados. «Muchos de estos marcos ya fueron víctimas de robos anteriores», explicó una funcionaria de esta unidad que, por políticas internas, no dio su nombre.
De los 22 cuadros catalogados entre 1077 y 1990, se conservan sólo 11 que están custodiados por el Ministerio de Culturas. Asimismo, 18 piezas de platería restantes están vigiladas por los vecinos de Ayo Ayo. El resto fue sustraído en distintas ocasiones.






