El matrimonio Le Guennec, acusado por la familia de Pablo Picasso de ocultar obras del artista y objeto de una investigación de la fiscalía de Grasse, declaró que es uno de los herederos de otra colección del pintor. Pierre y Danièle Le Guennec indicaron que son «primos lejanos» del ex chofer de Picasso, Maurice Bresnu, a quien el maestro regaló, como a ellos, obras diversas.
Al morir Bresnu, en 1991, su esposa, Jacqueline, heredó esa colección. Tras la muerte de ésta, el 2009, las obras (realizadas entre 1967 y 1973) debían ser subastadas en la casa Drouot de París, pero la venta fue postergada a pedido de uno de los herederos.
«Somos seis herederos de esta colección, cuya existencia desconocíamos hasta que murió nuestra prima», dijo Danièle Le Guennec.






