MÁLAGA – EFE
El guitarrista británico de rock Gary Moore (58) murió ayer en el Kempinski Hotel Bahía de Estepona (sur de España). En una primera inspección, se estableció que su cuerpo no presenta signos de violencia, según la Subdelegación del Gobierno en Málaga.
El músico llegó al hotel el sábado al mediodía y falleció la pasada madrugada. Moore, nacido en Belfast (Irlanda del Norte) el 4 de abril de 1952, inició su carrera musical en la década de los 60. En 1970 firmó un contrato con la CBS con su banda, «Skid Row».
Pocos años más tarde fue reclutado para la legendaria banda norirlandesa «Thin Lizzy» por su cantante, Phil Lynott, que antes había tocado en «Skid Row».
Su carrera en solitario alcanzó relevancia en 1979 con su disco Parisienne Walkways. Siguieron después títulos de gran éxito como Wild Frontier (1987) y Still Got The Blues (1987).
Grabó discos tan emblemáticos como Dark Days In Paradise (1997), Back To The Blues (2001), Power of the Blues (2004) y Live at the Monsters of Rock (2003).
Uno de los miembros de «Thin Lizzy», Brian Downey, se confesó «conmocionado por su muerte».
«Siempre estará en mis pensamientos y plegarias, no puedo creer que haya muerto», declaró.






