La Vicepresidencia del Estado y el Ministerio de Culturas recomendaron al gobernador de Chuquisaca, Esteban Urquizu, llegar a un consenso con la Fundación Asur para que el Museo de Arte Indígena continúe funcionando en el inmueble que ocupa hace más de 20 años.
Se deben «logran consensos con los hermanos campesinos para reivindicar a los que trabajan y tejen», afirmó la hasta ayer ministra de Culturas, Zulma Yugar. Lo hizo luego de cuestionar el interés de este medio en el tema.
Según la ex autoridad, las recomendaciones que la Vicepresidencia y de la entidad a su cargo hicieron llegar a la Gobernación chuquisaqueña abogaron por el consenso con los administradores del museo. Aún no se conoce la respuesta del Gobierno departamental.
El repositorio corre el riesgo de perder su inmueble debido a que la Gobernación, propietaria del lugar, pidió su devolución argumentando disposiciones legales que impiden entregar infraestructura estatal a organizaciones de carácter privado.
Ubicado en la calle San Alberto, a sólo cinco cuadras de la plaza 25 de Mayo, el museo exhibe como obras de arte la producción artesanal de comunidades indígenas como las de la cultura Jalq’a y el trabajo de campesinos de Tarabuco. Además, Asur publica estudios sobre textiles, etnohistoria y etnología. También realiza charlas de antropología y promueve festivales.
Hasta el 31 de marzo, el inmueble debe ser devuelto. Según anticipó la Gobernación, ese lugar aún generará actividades culturales. La Razón informó el sábado que personalidades e instituciones del ámbito cultural armaron una campaña para defender la labor de la fundación y criticar el desalojo.






