«Tenemos que trabajar mediante proyectos», explicó la directora del Ballet Oficial, María José Rivera, quien recordó que su antecesora renunció el 2009 por la falta de dinero. «Tenían sólo cuatro ítems, con eso no se podía contratar a los bailarines necesarios para formar un staff permanente», afirmó.
La situación se remonta al mes de agosto de ese año. Parte del problema, acotó, se originó cuando el Viceministerio de Culturas, dependiente del Ministerio de Educación, pasó a ser una cartera independiente a principios del 2009.
Cuando eso ocurrió, la redistribución de ítems afectó al Ballet Oficial que antes tenía cuatro y actualmente, únicamente dos. «Incluso antes de la transición, gran parte de los miembros del elenco eran voluntarios; luego se tuvo que negociar la restitución del presupuesto, lo cual no se ha logrado», manifestó Rivera.
La Razón intentó conocer la versión del ministerio, pero desde la entidad se señaló que aún no existe un vocero autorizado.
Según la actual directora, la institución recibiría en la presente gestión tres ítems más, «lo cual seguirá siendo insuficiente». Aunque se realizan algunas presentaciones autofinanciadas, la mayor parte del tiempo Rivera debe conseguir contraparte externa para montar los espectáculos.
«Al momento contamos con un presupuesto de 50.000 bolivianos, que nos sirve para buscar contraparte», indicó. La también bailarina adelantó que se busca el apoyo de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) para las presentaciones previstas este año.
De hecho, Rivera se hizo cargo del ballet tras presentar un plan de trabajo en el cual se establece el desarrollo de proyectos de danza. Para cada uno de ellos, se contratan personalidades de la danza, nacionales y extranjeros.
Así ocurrió con el espectáculo presentado ayer en el Teatro Municipal, que contó con la participación de la cochabambina Carmen Collazos y —gracias a un proyecto de intercambio cultural— con el coreógrafo y bailarín finlandés Alpo Aaltokoski.
El Ballet Oficial también invierte su presupuesto en la realización de talleres destinados al fortalecimiento de artistas nacionales. Los cursos de danza contemporánea y clásica están dirigidos a todos los interesados y son dictados por profesionales locales e internacionales. La iniciativa, parte de los objetivos de la gestión de Rivera, persigue el surgimiento de nuevas estrellas.
«Aunque ahora no podemos mantener un elenco completo, parte del problema es que no hay muchos danzarines que destaquen profesionalmente. Hay muy buenos artistas, pero tenemos que fortalecer a la mayoría antes de pensar en una nómina constante», complementó la bailarina.
Del mismo modo, se busca la formación de nuevos públicos que se interesen en este arte. «No vale la pena tener elenco si no tenemos público», finalizó. A ello apunta la cartelera de presentaciones programadas para el 2011.






