Hace 31 años, el padre jesuita Luis Espinal fue asesinado por grupos paramilitares afines a la dictadura militar. Hoy se conmemora su partida con el pedido formal de su reivindicación como héroe nacional.
El director ejecutivo del Capítulo Boliviano de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (CBDHDD), Víctor Vacaflores, demandó al Gobierno que reivindique a Espinal como héroe nacional. «Porque es un ícono del sacrificio en épocas de dictadura, por eso me parece interesante que la historia de Espinal se la incorpore en la currícula educativa», dijo el activista de Derechos Humanos, para quien se trata de una propuesta del ministro de Educación, Roberto Aguilar.
De acuerdo con el cronograma del CBDHDD, los actos de conmemoración a Espinal se iniciarán hoy a las 9.00, con una romería desde el cruce de la Ciudadela, en la autopista La Paz-El Alto hasta la Cruz de Alto Achachicala. A las 10.30 se tiene previsto el homenaje artístico cultural al padre jesuita.
El padre Espinal nació en San Fruitós de Bages, España. En 1962 se ordenó como sacerdote y fue enviado Bolivia como misionero, donde luchó por la defensa de los Derechos Humanos.
Fue cineasta, comunicador social y radialista. Sus posturas contrarias a las dictaduras y su apoyo a los movimientos mineros, especialmente a las huelgas antidictatoriales, le valieron enemistades durante el gobierno de facto de Luis García Meza.






