Según la ministra de Culturas, Elizabeth Salguero, el pedido se debe a denuncias provenientes de diversas fuentes sobre la presunta falta de transparencia en la administración del sitio y la ausencia de inversiones en el mismo como parte del Programa Operativo Anual (POA) 2011.
«Hemos solicitado que se realice una auditoría especial al municipio de Tiwanaku para ver cómo se ha administrado los recursos, los cuales deberían ser utilizados para la conservación del espacio», informó. La Contraloría aún no dio una respuesta. El problema no es exclusivo de Tiwanaku. Se replica con frecuencia en otras poblaciones, principalmente del área rural.
En estos municipios, aseguró Salguero, las actividades culturales turísticas y sitios patrimoniales no figuran en el POA y por ello se requiere de la ayuda del Gobierno central para mantener espacios culturales y patrimoniales. «No programan recursos para este tipo de actividades y, cuando tienen que realizarse, esperan que el Estado continúe aportando. No es nuestra competencia», complementó.
Mencionó que varios proyectos turísticos y culturales fracasan por la falta de contraparte municipal. Citó como ejemplo a la localidad de Huari (Oruro), cuyo museo fue convertido en un Punto Entel y donde la oficina de información turística cumple funciones ajenas.
El numeral III del Artículo 86 de la Ley Marco de Autonomías establece que los gobiernos municipales tienen la competencia de formular y ejecutar políticas de protección, conservación, recuperación, custodia y promoción del patrimonio cultural.
Según esa disposición, las alcaldías deben elaborar normas de protección, conservación y promoción y generar espacios de encuentro e infraestructura necesaria para el desarrollo de actividades artístico culturales.
El sábado 26 de marzo, una comisión interinstitucional de técnicos fue resistida por comunarios de Tiwanaku, quienes les impidieron inventariar las piezas arqueológicas de los museos Lítico y Arqueológico e ingresar al complejo al aire libre.
El ministerio envió al municipio, comunarios y junta de vecinos el borrador del proyecto de decreto para la creación del Centro de Investigaciones Arqueológicas, Antropológicas y Administración de Tiwanaku (CIAAT).
Pidió también la realización de una reunión entre todos los actores involucrados para afinar el proyecto de norma y viabilizar la evaluación de la piezas que conforman el sitio arqueológico, requisito para completar la solicitud para que la Unesco apoye las tareas de restauración.A decir de Salguero, las autoridades del lugar señalaron que la respuesta será determinada por una asamblea este fin de semana.
La responsabilidad de preservar espacios patrimoniales como Tiwanaku recae en los municipios, siendo obligación del ministerio normar y fiscalizar, dijo el director de Patrimonio, Marcos Michel. Por eso, tanto él como Salguero consideraron esencial la promulgación una Ley Nacional de Patrimonio que defina claramente el papel del Estado en la conservación y fiscalización de estos lugares.
Museo. Por otra parte, Michel anunció que la Dirección de Patrimonio y la Unidad Nacional de Museos y Arqueología (UDAM) elaboran actualmente un diagnóstico de las colecciones del Museo Nacional de Arqueología, cerrado e intervenido en febrero del 2010 debido a denuncias de corrupción y malos manejos.
La autoridad garantizó que el repositorio reabrirá sus puertas al público en la presente gestión. Sin embargo, no adelantó una fecha argumentando que «sería irresponsable», debido a la gran cantidad de material aún sin analizar.
«Tenemos toneladas de piezas óseas, líticas y cerámicas como resultado de décadas de excavaciones, pero no todas están en buen estado y muchas ni siquiera están catalogadas», aseveró Michel.
En este sentido, indicó que se está evaluando la capacidad de exhibición del museo, el estado de los objetos y «el qué queremos mostrar» antes de reabrir el museo ubicado en la calle Tiwanaku de La Paz. Michel mencionó además la necesidad de capacitar a profesionales en arqueología y conservación, escasos en el país. «No podemos avanzar en algunas áreas porque nos faltan profesionales», justificó.






