«No es que le falte/el sonido,/ es que tiene/el silencio». Los cuatro versos del poema Cine mudo son un buen retrato de su autora, Fina García Marruz (88). La sigilosa poeta cubana recibió ayer el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.
Se une así a la lista inaugurada en 1992 por el chileno Gonzalo Rojas, fallecido el lunes, y en la que figuran Antonio Ganoneda, José Emilio Pacheco, Mario Benedetti, Juan Gelman, Álvaro Mutis, Nicanor Parra, Pablo García Baena, José Manuel Caballero o Francisco Brines, premiado el 2010.
Los hitos de la obra de García Marruz, iniciada en 1942, son títulos como Visitaciones (1970), Viaje a Nicaragua (1987) y Créditos de Charlot, publicado en 1990, año en el que ganó el Premio Nacional de Literatura Cubana. El Reina Sofía, el premio de poesía más prestigioso de Iberoamérica, está dotado con 42.100 euros ($us 62.300).






