Joe Arroyo, el cantante y compositor colombiano que creó su propio ritmo bailable, «el joesón», murió ayer en el hospital de la ciudad caribeña de Barranquilla donde estaba ingresado, informaron sus allegados.
Una neumonía, una crisis cardiaca y una insuficiencia renal habían determinado la hospitalización de Arroyo, cuyo estado de salud se agravó de manera paulatina, según los partes médicos ofrecidos en su momento por los especialistas que lo atendían.
Arroyo fue internado en la clínica La Asunción el 27 de junio, y desde entonces fue sometido a un tratamiento que incluía la diálisis y la sedación, además de la respiración asistida.
La rebelión, El caminante, El ausente y Tania son algunos de los éxitos en la discografía de Arroyo, quien había nacido en Cartagena en 1955, ciudad donde se inició, aún niño, como cantante de salsa y otros ritmos festivos.






