Al igual que lo realizado con Los B, la primera puesta en escena de la saga, el dramaturgo Percy Jiménez utiliza la obra de un escritor extranjero para que sea un “espejo deformador” de la historia de Bolivia. La pieza escogida es Ricardo III de William Shakespeare.
“La obra muestra lo que ocurrió durante los 15 años de la Guerra de Independencia: una tierra devastada, valores destruidos y la gente presa del terror en medio de un conflicto fratricida”, describió el también director.
Jiménez indicó que, según lo que descubrió en su investigación, durante las batallas independentistas ambos bandos estaban conformados por españoles, criollos, mestizos e indígenas. Todos ellos se mataban entre sí con el objetivo de hacerse con el poder político y económico.
Lo mismo ocurre en la tragedia de Ricardo III, una obra que transcurre durante la llamada Guerra de las Dos Rosas en Inglaterra, donde los clanes, descendientes de la misma familia, se destrozaron por la corona. “En ambos casos, lo que queda es una población atrapada por el terror y el suelo ideal para la subida al poder de un tirano que ostente gran poder”, agregó Jiménez.
La obra no será una pieza de época, sino que estará en un futuro cercano, matizado por una visión pesimista. “Si en Los B vimos a una familia pelear, en Charcas 2025 tendremos una familia matándose entre sí. La intención es reflexionar sobre el peor escenario que puede manifestarse en la actualidad y, de esa manera, exorcizar los temores”.
La obra se encuentra en preproducción y está previsto que se estrene en agosto próximo en el Sótano del Centro Sinfónico. Actuarán, entre otros, Teresa Dal Pero, Paty García y Pedro Grossman.






