La convocatoria, lanzada en julio y con el objetivo de que el grupo represente a los bailarines del país y no solamente de La Paz, tuvo respuesta y permitió elegir a los mejores postulantes, luego de una evaluación física y técnica. La metodología de la escuela rusa, en la que es experto el director del ballet, Jaime Méndez —ex primer bailarín del Ballet Oficial—, guió el examen que aprobaron 15 mujeres y 15 varones.
Lo que sigue es la etapa de preparación en el campo específico del folklore boliviano. Según Méndez, en enero de 2013 se podrá ver al renovado elenco en una presentación oficial ya con las 20 figuras seleccionadas.
En 2009, las autoridades del Ministerio de Culturas disolvieron los elencos del Ballet Folklórico Nacional y del Ballet Oficial de Bolivia para darles la perspectiva nacional, según explicaron, en vista de que ambos, si bien tienen su sede en La Paz, son elencos dependientes del Estado.
La evaluación fue realizada por los instructores Rómulo Estrella, Claudia Valdivia y Juan Vegazo, bajo la supervisión del director. La prueba física consideró las diferentes posturas del cuerpo, la musculatura, la forma de las caderas y la columna, explicó Méndez. La prueba técnica es de reconocimiento de las aptitudes rítmicas que el aspirante debe poseer de forma innata para lograr interpretar las distintas danzas.
Entre los requisitos de postulación se fijó la edad (15 a 25 años) y la estatura mínima de 1,60 metro (mujeres) y 1,70 (varones). Se consideró, asimismo, la hoja de vida.
Con el elenco todavía en evaluación, Méndez planifica el estreno, en noviembre, de una obra sobre la vida de los mineros basada en la danza del tink’u. La propuesta coreográfica se presentará en el centro minero de Siglo XX.
El director pretende retomar las giras nacionales e internacionales, estas últimas para “dejar un precedente del origen boliviano de las danzas en el extranjero”, de manera que se supere que, por falta de promoción, muchas sean presentadas como parte del patrimonio de otros países.
Para iniciar este nuevo periodo, el Ministerio de Culturas destinó cuatro ítems para los bailarines elegidos. “La idea del ministro Pablo Groux es consolidar un elenco de a poco”.
La evaluación final de los postulantes durará tres meses, en los que cursarán seis materias. Méndez indicó que los bailarines que resulten seleccionados pasarán un periodo de uno a dos años de formación, “pues queremos que ganen experiencia con los espectáculos; cuando sean bailarines con formación profesional, se les hará contratos de consultoría en línea o por producto”.






