Ekaterina Samousevich, miembro de las Pussy Riot liberada el miércoles, denunció «el juego» de las autoridades rusas que buscan según ella sembrar la división entre las compañeras de ese grupo contestatario, del las cuales dos permanecen en la cárcel.
«Un juego raro de las autoridades ha comenzado», declaró Ekaterina Samousevich en una entrevista al canal de televisión REN-TV que debe ser difundida el sábado.
No obstante afirmó que esa «maniobra», que buscaba dividir al grupo, había fracasado. «Tenemos las mismas convicciones y jamás hemos pensado cambiar. Jamás ha habido conflicto en el seno del grupo», recalcó.
Las otras dos jóvenes, Nadejda Tolonikova (22) y Maria Alejina (24), que fueron condenadas a dos años de detención el pasado 17 de agosto, vieron confirmada la sentencia este miércoles por el tribunal municipal de Moscú.
Las dos integrantes fueron consideradas culpables de «vandalismo» e «incitación al odio religioso» por haber cantado en febrero una «oración punk» contra Putin en la catedral de Moscú, pidiéndole a la Virgen que «echara a Putin» del poder. Las tres estaban detenidas desde marzo.






