El acto de promulgación se convirtió en una fiesta. El Carnaval de Santa Cruz recibió anoche la declaratoria de patrimonio cultural nacional entre la belleza de sus reinas, la tradición y costumbres que tienen el reconocimiento merecido del Estado.
Una cálida bienvenida del alcalde cruceño Percy Fernández, quien, a su estilo, reclamó aplausos tras el saludo y luego pidió ser patrimonio de la educación, fue preámbulo de un desfile del Boulevard Carnaval —con la Reina de la fiesta cruceña y modelos— y de una reseña a cargo de Reymi Ferreira. La sorpresa la dio un grupo de ayoreos y otro de afrobolivianos que completaron el mosaico de belleza y música en el salón Sirionó de la Expocruz.
El protocolo se rompió con el retumbar de la tamborita y los sones de chovena y carnavalito. El Carnaval se apoderó del acto hasta alcanzar el ambiente adecuado para que el presidente Evo Morales —acompañado por el vicepresidente Álvaro García, tres ministros y las presidentas de las cámaras legislativas— firme la Ley 340, que declara a la fiesta cruceña Patrimonio Cultural de Bolivia.
El Mandatario advirtió que “sólo había visto reinas” y, apelando a su humor, nombró rey del Carnaval de Antaño cruceño al alcalde Fernández, para “equilibrar” hizo lo propio, pero de La Paz, con el Vicepresidente. Antes de salir a bailar un taquirari, ambas autoridades nacionales recibieron casacas de la comparsa Los Piratas.






