En 2011 una película costumbrista brasileña arrasó con los premios de su país (12 en total), luego inició un recorrido por festivales ganando siempre el galardón del público, y en 2013 Brasil la eligió para que intentara meterse en la carrera de los Oscar. La han visto en su país casi dos millones de personas. Es El payaso y llega ahora a nuestros cines de la mano de Yaneramai Films (se estrena hoy).
El protagonista es Selton Mello, director, guionista y actor, y da vida a un payaso de campo que se busca a sí mismo en un viaje interior, una mezcla perfecta de road movie y tragicomedia con alegrías y tristezas. Y algunos estereotipos (en los papeles secundarios), dicho sea de paso.
El payaso es una película filmada en 35 mm, “simple”, íntima, extravagante, cautivadora, humilde, de buenos sentimientos, crítica y melancólica (como la vida de los protagonistas circenses). Tiene una linda banda sonora y una fotografía espectacular (a cargo del argentino Adrián Tejido). Y nos muestra un Brasil alejado del cliché, de las imágenes de favelas, fútbol, playas y violencia. Y, sobre todo, está llena de esperanza y lucha.
Es una oda al circo de nuestra memoria. Llega el fundido en negro tras 80 minutos; ahora, ¿quién nos hace reír a nosotros?
Ricardo Bajo H. es periodista.






