La película Pelo malo, de la directora venezolana Mariana Rondón, ganó ayer por unanimidad la Concha de Oro de la 61 edición del Festival de Cine de San Sebastián.
“Gracias por elegir una película tan chiquita —comentó Rendón—, que hice para librarme de la angustia de tanta intolerancia. Pensar distinto, ser diferente no es un problema, es lo más hermoso que tiene un ser humano cuando se encuentra con el otro”.
Pelo malo cuenta la historia de Junior, un niño mulato de 9 años que no tiene padre al que le crece un pelo obstinadamente rizado y cuya obsesión es alisárselo para la foto de la escuela, una determinación del pequeño que hace pensar a su madre en su homosexualidad.






