7 cajas, de los directores paraguayos Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori, es una joya del pujante cine latinoamericano; es la sorpresa diferente del año; es un viaje mitológico con tintes de drama, acción, humor negro y suspenso dentro del mercado 4 de Asunción, que tanto se parece a nuestros mercados bolivianos.
Maneglia y Schémbori demuestran que con talento no hacen falta leyes ni presupuestos millonarios para facturar una película con altas dosis de idiosincrasia nuestra y alcance universal (tendrá un remake en Bollywood, India).
El ritmo trepidante de un montaje que toma como propio las mejores armas del cine comercial gringo; el sonido y la fotografía; las actuaciones carismáticas de Celso Franco y Lali González con una química brutal; la dirección de actores; el uso rico del lenguaje (mezcla del guaraní urbano y el castellano del Paraguay); y las influencias cinéfilas subterráneas (lejos del “tributo” pedante de otros), entre otras virtudes, hacen de 7 cajas un pequeño gran milagro, provocando una sensación de felicidad en el espectador, tan maltratado por la oferta cinematográfica. Si usted es uno de ésos que abandonó la sala oscura, este ejercicio honesto, creíble, seductor e inteligente de cine es la mejor excusa para volver.
Ricardo Bajo H. es periodista.






