Gabriel Bestard Ribas, fundador de “Goji”, estaba harto de que las llaves de su casa dañaran el smartphone en su bolsillo. Por eso unió ambos objetos y creó una de las múltiples cerraduras electrónicas, conectado a una aplicación de smartphone.
Esta cerradura, que combina tecnología virtual y mecánica de varios siglos, detecta cuándo el teléfono inteligente del habitante de la vivienda se aproxima, abriéndole la puerta y dándole la bienvenida por su nombre. El innovador invento fue exhibido en la feria del Salón de la Electrónica de Consumo (CES), realizado del 7 al 10 de enero en Las Vegas (EEUU).
En el evento se hizo una demostración de su utilidad. Una aplicación en el smartphone informa a la cerradura que alguien se está acercando y, al ser un habitante de la casa o un conocido que dispone de la “clave numérica”, la puerta se abre con un mensaje personalizado.
Pero además, una cámara integrada a la cerradura electrónica saca fotos de los visitantes que, junto con una alerta sobre la llegada de éstos, son enviadas a los smartphones de los inquilinos a través de la red inalámbrica de internet en la vivienda.
Tecnología. Las claves numéricas temporales, que tienen una validez limitada de tiempo o están restringidas a ciertos periodos, pueden también ser enviadas por correo electrónico a los visitantes. “Esto le permite tener confianza y controlar el acceso a su domicilio”, explicó Bestard.
Las cerraduras, disponibles en el sitio gojiaccess.com a $us 299 cada una, comenzaron a ser comercializadas en marzo de 2013. El timbre SkyBell, vendido a $us 199 en Amazon, fue otra innovación, pues están integrados a una cámara y se conectan por wifi para difundir, en un teléfono inteligente, un video en tiempo real que muestra quién está frente a la puerta.






