Una semana después del naufragio del buque surcoreano Sewol con más de 300 personas en su interior, los buzos recuperaron decenas de cuerpos, en medio del creciente dolor de las familias a medida que se agotan las posibilidades de hallar supervivientes.
El número de muertos confirmados alcanza los 150, mientras que 152 personas permanecen aún desaparecidas y solo 174 pudieron ser rescatadas con vida, todas ellas en los instantes posteriores a que el Sewol se hundiera en las aguas el miércoles 16.
La desolación se hizo más intensa en la localidad de Jindo, donde se concentran los familiares de los desaparecidos, que toman consciencia de que ya no verán a sus seres queridos. A medida que los buzos iban sacando cadáveres, un total de 29 solo en la jornada de ayer, algunos familiares estallaban en lágrimas.






