La comedia con tintes negros Birdman, del director mexicano Alejandro González Iñárritu, triunfó ayer en la gala de los Oscar con los premios a Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Fotografía y Mejor Guión Original.
En el rubro más importante de la noche, el film protagonizado por Michael Keaton venció a El gran hotel Budapest, Francotirador, The Imitation Game, Selma, Teoría del todo y Whiplash.
“Me están recordando que agradezca a mi esposa. María, ya sabes que te amo”, dijo González Iñárritu al recibir el trofeo a Mejor Película. “Quiero dedicar este premio a mis compatriotas mexicanos, los que viven en México”, continuó, para luego cerrar con una petición a los estadounidenses: “Ruego que (los mexicanos) sean tratados con la misma dignidad y respeto que los que vinieron antes y construyeron esta increíble nación de inmigrantes”.
Con el premio a Mejor Fotografía, el mexicano Emmanuel Lubezki repitió su triunfo del año pasado con Gravedad, dirigida por su amigo y compatriota Alfonso Cuarón.
Birdman recibió el beneplácito de la crítica desde su estreno en octubre por la trama, la calidad del elenco y por usar de forma magistral el plano secuencia.
Además de sus cuatro Oscar este domingo, durante la temporada de premios se llevó además dos Globos de Oro, el SAG a Mejor Elenco y el mayor premio de los productores de Hollywood.
Birdman es una comedia negra que reflexiona sobre los problemas de ego y autoestima. “Detrás de esta película hay verdaderos héroes, pero la idea era realmente loca. Un guión sobre un hombre de mediana edad, cruzado de piernas, no podía ir a ningún lado y aquí estamos”, afirmó emocionado sobre el escenario.
González Iñárritu eligió a Michael Keaton para ponerse en la piel de Riggan Thomson, un veterano actor que en su día se hizo famoso por interpretar a un superhéroe y que se decide a montar su propia obra de Broadway para recuperar el prestigio.
Pero en los días previos al estreno se ve confrontando a sus frustraciones y su ego, al tiempo que debe lidiar con una complicada situación personal.
Su hija y asistente (Emma Stone), recién salida de un centro de rehabilitación, se lía con un actor de la obra medio alcohólico (Edward Norton), mientras se descompone la relación con su novia.






