La contemporaneidad es el filtro con el que 16 jóvenes artistas abordan la Guerra del Chaco en la muestra Masamaclay que abrirá mañana a las 19.00 en el Museo Nacional de Arte, en un diálogo con obras de creadores consagrados.
Masamaclay (el lugar donde lucharon dos hermanos) es una exposición curada por Helena Malatesta (Paraguay), Joaquín Sánchez (Bolivia-Paraguay) y José Bedoya (Bolivia). El trabajo surge en conmemoración a los 80 años del primer acuerdo de paz entre Paraguay y Bolivia.
“La Guerra del Chaco impactó violentamente a las sociedades del Paraguay y de Bolivia, y fue un hito histórico generador de un sentimiento nacional en ambos lados de la línea de disputa. La crueldad con la que ambos países hermanos se armaron y optaron por acciones violentas, fue como un parto de inmenso dolor sangriento. 80 años después, no existen heridas abiertas entre paraguayos y bolivianos, cerradas para siempre quizás por aquel abrazo tan fuerte y humano al declararse el fin de la guerra”, dice Sánchez.
La muestra, organizada por El Museo Nacional de Arte (FCBC), la Fundación Cinenómada para las Artes, la Embajada de Paraguay en Bolivia y la Fundación Carlos Pusineri Scala, abre la posibilidad de encuentro entre dos países y también entre dos generaciones.
La muestra está montada como una instalación que reúne obras producidas por 16 jóvenes artistas del colectivo El Avispero, que dialogan con piezas de la época de la Guerra del Chaco de Cecilio Guzmán de Rojas, Luis Bazoberry, O. Rolam Kühule y Gil Coimbra, así como con fotografías históricas de la guerra de los archivos fotográficos de la Fundación Cinenómada para las Artes (Bolivia) y de la Fundación Carlos Pusineri Scala (Paraguay), con textos de Augusto Céspedes (Bolivia) y de Augusto Roa Bastos (Paraguay).






