Con el llamado de los pututus, la illa —estatuilla que representa la parte femenina del Ekeko, recuperada de Suiza en 2014— llegó ayer a las 19.10 hasta la Plaza Mayor para ser llevada en procesión al Campo Ferial Bicentenario y ser bendecida. Allí hubo una ofrenda a la Pachamama.
En un coche, dentro de una urna, con resguardo policial y acompañada de funcionarios del Ministerio de Culturas y de la Secretaría de Culturas de La Paz, la imagen de la illa original llegó a San Francisco, donde amautas la esperaban con mesas rituales.
Representantes de 60 asociaciones de artesanos partieron en procesión detrás de 30 amautas y la illa, sobre un automóvil decorado con awayos. Adelante, una copia de mayor tamaño de la estatuilla encabezó el desfile.
La caminata también fue acompañada por los sahumerios y por la gente que recibía billetitos de Alasita por parte de los artesanos en el camino. Incluso desfiló un Ekeko. “En el campo ferial se dará el encuentro entre el Ekeko y la illa”, anunció Javier Escalier, del Ministerio de Culturas. Al llegar se hicieron ofrendas a la Pachamama con productos llevados en canastas.
Mañana, a las 11.00, en el playón X del Campo Ferial Bicentenario comenzarán los actos oficiales de la festividad. A las 12.00, la población de La Paz y El Alto vistará plazas y calles para comprar miniaturas de su preferencia para que se hagan realidad.
La parte femenina del Ekeko
Illa
La escultura tallada en piedra mide 15,5 cm. El explorador suizo Jakob von Tschudi la robó de Tiwanaku en 1858 y se la llevó a su país.
Retorno
La imagen regresó a Bolivia desde Suiza en 2014. Desde entonces se resguarda en el Museo Nacional de Arqueología.






