Pese a la recesión económica, inflación y desempleo por los que atraviesa Brasil, las escuelas de samba mostraron otra vez alegría y colorido en el famoso sambódromo.
En Bolivia, las reinas y los carros alegóricos con referencias a la fauna y flora sobresalieron en la ciudad de Santa Cruz, en su paso por el cambódromo.
En las ciudades de Cochabamba, Sucre y Potosí, los niños fueron quienes más se divirtieron con las danzas folklóricas y una diversidad de disfraces. No faltó el juego con agua y con espuma.
El buen clima, en muchas regiones del país, ayudó para que las carnestolendas transcurrieran con alegría y entusiasmo. Los personajes de fantasía se destacaron en los disfraces para ingresar en las distintas farándulas carnavaleras, en un fin de semana largo que continuará hasta el martes con varias actividades lúdicas.






