La tercera obra de la compañía Octáfono es para disfrutarla con ojos de niño, de un niño que escucha las aventuras de una niña heroína que enfrenta a villanos oscuros, terroríficos, pero lo suficientemente incompetentes como para que una menor los derrote. Momo es una obra que logra emocionar a los niños y permite que los adultos sueñen con un tiempo más sencillo.
Los seis actores —Sachiko Sakuma, Patricia García, Mauricio Toledo, María Teresa Dal Pero, Bernardo Rosado y Luis Bredow— logran transmitir el espíritu de aventura y, al mismo tiempo, demostrar su capacidad para actuar, tocar instrumentos y cantar diferentes géneros.
La combinación de voces, tanto al cantar como al interpretar a varios personajes, logra una gran variedad de efectos que seducen. Además, es una pieza que se puede disfrutar tanto con los ojos abiertos como cerrados, gracias a la técnica del radioteatro.
La música es un elemento muy importante que ayuda a establecer el ritmo de la pieza y dar mayor profundidad a los personajes. Sin embargo, es una obra hecha para dejar de lado el cinismo y recuperar la inocencia infantil y olvidarnos de ahorrar el tiempo.






