El artista mexicano Carlos Villagrán, que interpreta al niño de cachetes prominentes, Kiko, realizó ayer una de sus últimas presentaciones, pues está a punto de retirarse del mundo del espectáculo.
El comediante de 72 años hizo reir, de principio a fin, a más de 5.000 personas congregadas en el Teatro al Aire Libre de La Paz. Niños y adultos disfrutaron del show que comenzó a las 16.00 con el humor de dos payasos; ellos bailaron e interactuaron con los asistentes que fueron a ver y despedir a su ídolo.
Sobre el escenario también hubo malabares para que luego entre en escena el mago Byron, quien llevó a cabo un espectáculo de ilusionismo. El público quedó sorprendido cuando hizo levitar a una mujer.
A las 17.50 apareció el artista más esperado: Kiko. Los niños gritaron y aplaudieron. Lo primero que dijo fue: “Hola a todos mis cuates de La Paz” y saludó con la mano en alto. Angélica Rodríguez, de siete años, comentó que soñaba conocerlo. “Estoy emocionada porque mi amigo está cerca”.
Villagrán se fue agradeciendo al público los aplausos y las muestras de cariño, pero sobre todo por dejar que él y los otros personajes de El Chavo del ocho entren en los hogares bolivianos. También dio las gracias a quienes hicieron posible el encuentro y a los organizadores, G&G producciones.






