Cuatro zonas negras paceñas donde ocurrieron derrumbes fueron “curadas” por las artistas bolivianas Aldair Indra y Yhomara Muñoz, quienes llevan vendas quirúrgicas a la sala quemada de Macchina, de la Bienal de Artes Mediales (BAM) de Chile, donde exponen.
Las artistas exploran el Genius Loci (el genio del lugar) “como detonante para la reflexión de la importancia del hábitat, cómo ello nos influye en la calidad de vida y recreación entre seres humanos. Sanando la memoria histórica mediante la acción creativa conjunta”, explica Muñoz.
La obra que se expone mañana en Galería Macchina como parte de la BAM titula Retorno de los elementos: narrativas temporales. Se trata de una selección de Juan Sorrentino (Argentina), con su obra Derrumbe, una pieza de arte sonoro ubicada en el segundo piso de la galería; y de Yhomara Muñoz y Aldair Indra (Bolivia), con Amarrar a los cerros, que consiste en una videoinstalación ubicada en el primer piso.
Las bolivianas incrustaron cuatro columnas de fuego en Mallasa, Alto Achumani, Alto Pampahasi y Alpacoma. Vendas quirúrgicas, algodón, palo santo, son los elementos de la acción que usaron en las cuatro zonas cardinales de la ciudad de La Paz.
Para mañana, Indra llevará 675 metros de vendas quirúrgicas que pondrá en la sala donde una vez estuvo un convento incendiado en 1925.
La muestra, bajo la curaduría de Mariagrazia Muscatello y Pedro Donoso, se exhibirá hasta el 3 de noviembre.






