Ojos expresivos combinados con un ladrido o maullido pueden ser descifrados. Las mascotas se sorprenden cuando son escuchadas, afirma la comunicadora animal intuitiva Sandra Paulin.
“Déjame morir aquí”, es el pedido que Sandra Paulin recibió de un gato abandonado que antes vivía en su casa, en Francia. Ese mensaje la incentivó a inscribirse a los talleres que impartía la estadounidense Laila del Monte, experta de la comunicación animal.
“Ellos me transmiten emociones de ansiedad o alegría y se sorprenden cuando son escuchados. Esta experiencia te hace más compasiva y entender de una mejor manera la vida”, dice Paulin.
Ella estudió hace cinco años la técnica y asegura que los mensajes que le llegan son 78% veraces, según su experiencia de comprobación posterior con el guardián de un animal, lo cual le reafirma su capacidad comunicativa.

- Recepción. Sandra Paulin posa junto a su gata Ticha. Foto: Pedro Laguna
Desde que regresó a Bolivia, hace tres años, soluciona problemáticas en el comportamiento animal y resuelve desapariciones. Para esto es esencial hacer la comunicación entre las 24 y 48 horas del extravío, explica, como aconteció en 2016, cuando un perro retornó a su hogar después de que ella lo vio encerrado, lo tranquilizó y le sugirió solucionar el problema; tras ladrar incesantemente, el can fue liberado y regresó con su guardiana, como le contó a ésta una de sus vecinas.
Pero también hay casos donde los animales no retornan y ellos le dicen que están conformes y cómodos con su nuevo entorno. Paulin se comunicó con loros, perros, gatos y un cóndor en el zoológico de Mallasa hace dos años.
“Se sorprendió de que un humano se interesara en sus pensamientos y me contó que solamente una persona era amable en su residencia en el zoológico”, comenta Paulin, sobre aquella vez, una de las pocas cuando realiza la conexión frente a frente, ya que generalmente utiliza las fotos digitales de los animales.
Con la fotografía, un péndulo y una cartilla de emociones Paulin puede recibir los mensajes como si otra persona estuviera hablando con ella. Incluso, a veces, puede ver aquello que los animales están observando.

- Con el péndulo, Paulin detecta si la información emocional del animal es positiva o negativa. Foto: Pedro Laguna
Ella puede detectar el cambio de comportamiento en los animales que ahora destrozan los muebles o se orinan dentro de la casa. El abandono o el constante cambio, entre otros motivos comunicados, se solucionan en un trabajo conjunto con el guardián.
Dado que el interés de los clientes de Paulin es creciente, dará talleres desde junio para dar a conocer está técnica que, según Del Monte describe en sus libros Maestros animales (2016) y Comunicarse con los animales (2011), los nativoamericanos practicaban.
“Los animales nos ven como si tuvieran un escáner, saben quién nos gusta y qué sentimos por ellos, entre otras cosas. En cambio, los humanos tenemos varios pensamientos en la cabeza que nos impiden captar los mensajes, es por eso que la meditación es esencial”, argumenta Paulin.
Sandra Paulin puede ser contactada en el número de celular: 76729108






