VERDADERO. El embarazo no le impide a una mujer vivir plenamente su sexualidad, de modo que los futuros padres pueden seguir demostrándose amor y gozando su intimidad sin miedos. La única excepción es el embarazo de alto riesgo.
Dos expertos en el tema derrumban mitos asociados al temor a “lastimar al bebé” y explican por qué es saludable para la relación, e incluso para el hijo que se forma, mantener la llama encendida. Además, los cambios hormonales elevan aun más la libido de un de los dos.
Para seguir leyendo esta nota, pide tu revista Mía en el puesto de periódicos más cercano, este jueves 23 de mayo, junto a La Razón, que viene con una edición especial dedicada al Día de la Madre.






