Fue una tarde diferente, en cuarentena y con Willy Claure ofreciendo un concierto desde su casa. El compositor se presentó en su show a las 14.00, lució una camisa remangada y un chaleco. Únicamente una guitarra y una sonrisa permanente lo acompañaron durante casi una hora de cuecas.
Empezó con una poesía hecha canción, El Regreso. Al instante empezaron a llegar los mensajes de apoyo al artista y éste confesó sentirse nervioso, aunque estaba sin público en vivo.
En medio de sus temas, Claure ofreció mensajes para sobrellevar la cuarentena e incluso enseñó cómo preparar alcohol en gel para desinfectarse las manos.
Pidió que en estos días de encierro, los bolivianos aprovechen el tiempo con la familia, "miremos los ojos de los seres queridos que están cerca" remarcó.
Prosiguió con Palomitay y más temas propios y reediciones. Entre el público virtual, Julia Antequera le escribió: "Muchas gracias estimado Willy Claure por tener consideración con nosotros"; Francesco Serio puso: "Saludos desde Italia, un placer escucharlo maestro y poder compartir su música con mi novia en este momento de lejanía".
Claure cantó en portugués y se disculpó si en algún momento maltrataba el idioma de José Saramago. Y el momento cumbre llegó con su pieza más pedida, Cantarina. Entonces confesó cantando que quería regalar mil mañanas.
"Cuídense… Hasta siempre", dijo antes de salir de las redes sociales.






