Desde Albert Camus hasta Mary Higgins Clark, pasando por Simone de Beauvoir, Anne Frank, Haruki Murakami, Ossip Mandelstam o Mary Higgins Clark. En las librerías del centro de Teherán, los escritores extranjeros están de moda, sobre todo, entre el público femenino.
«Las mujeres iraníes leen más, traducen más y escriben más. En general, están más presentes en el mercado del libro que los hombres», dice a AFP Narguès Mossavat, directora editorial de las ediciones Sales (literatura general).
«El libro es una necesidad para mí, es el único refugio, lo que me da a veces mucha rabia», dice esta mujer de 36 años, autora de una novela, que prefiere no entrar en los límites de la vida cultural en la República Islámica de Irán.
En cuanto editora, «elijo libros que hablan a nuestra sociedad actual», explica citando al poeta judío ruso Ossip Mandelstam, muerto en el gulag, o la novela Un pequeño apocalipsis, del escritor disidente polaco Tadeusz Konwicki, «un libro excelente que cuenta una experiencia social y política similar a la nuestra».
«Ellos nos cuentan que otras personas han atravesado también por la amargura, por pruebas y han sobrevivido», agrega.
«Nuestros lectores son en un 70% mujeres», constata Réza Bahrami, de 32 años, gerente de la librería principal de las ediciones Cheshmeh («Fuente»).
«Hay mucho ruido y agitación en torno a nuevas publicaciones y eso aumenta las ventas», dice en su local de la calle Karim-Khan, una de las dos arterias de librerías, junto con la calle Enqelab («Revolución»), del centro de Teherán.
Las lectoras buscan sobre todo libros «románticos» o novela de suspenso, como los estadounidenses Sidney Sheldon y Mary Higgins Clark, así como la británica Agatha Christie. Pero sus intereses abarcan muchos más géneros, como dice esta lectora treintañera en la librería Cheshmeh.
Cubierta con su chador, la joven dice que acaba de obtener un doctorado con una «tesis sobre la escritura femenina», y que le impactado la reciente lectura del Segundo sexo de la autora francesa Simone de Beauvoir.
«Una de mis principales preocupaciones es el tema de la libertad y en particular de la libertad de expresión», dice otro cliente, profesor de universidad de 58 años, que busca obras para responder a las preguntas de sus estudiantes sobre el asesinato en Francia de Samuel Paty, el profesor decapitado por un islamista tras mostrar a sus alumnos caricaturas de Mahoma.
Aunque la censura está muy presente en la edición iraní, que afecta sobre todo a contenido considerado licencioso, muchos autores occidentales se traducen rápidamente y están disponibles en Irán, donde no se reconocen los derechos de autor.
En las mesas de muchas librerías en Teherán se encuentran títulos como Sapiens, una breve historia de la humanidad, del israelí Yuval Noah Harari; Siempre demasiado y nunca suficiente, el libro de la estadounidense Mary Trump sobre su tío y presidente Donald Trump (que salió en julio); The Book of Gutsy Women, de Hillary y Chelsea Clinton (publicado en 2019), o las memorias de Michelle Obama.






