Navsa Films, la distribuidora boliviana de película, quiere mostrar al público la riqueza cultural del cine independiente. Es por eso que optan por el séptimo arte no convencional, el de bajos presupuestos o ideas más profundas y menos pipoqueras.
La apuesta por este tipo de películas comienza este 7 de enero, cuando la distribuidora estrene en las salas bolivianas el filme El Monasterio. La puerta del diablo, una película irlandesa de terror dirigida por Aislinn Clarke.
La historia se desarrolla en Irlanda del Norte en 1960. Dos sacerdotes vaticanos visitan un convento de clausura donde filman con sus cámaras de 16 mm un terrible asilo con monjas tiránicas, rituales de abusos y posesiones demoníacas. Bajo el slogan: “hay puertas que nunca deberían ser abiertas”, El Monasterio. La puerta del diablo tiene un puntaje de 76% en el sitio especializado Rotten Tomatoes y, por lo general, ha recibido buenos comentarios por parte de críticos profesionales y público.
El esfuerzo de Navsa Films no termina ahí. Con títulos como Testigos silenciosos, un filme japonés muy apreciado en su país, y el romance alemán La fábrica de los sueños, la distribuidora activa desde 2019 promete traer algo diferente a lo ya acostumbrado en las salas de cine a lo largo y ancho de Bolivia.






