Después de nombrar a los nuevos directores de repositorios nacionales, la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FCBCB) ratificó la dirección de la Casa de la Libertad a cargo de Mario Linares. Para esta autoridad, tres líneas marcarán el rumbo de su labor: finalizar la ampliación del espacio, expandir las propuestas del museo y enfatizar en el área de investigación.
—Usted fue de los pocos directores que permanecieron en su cargo luego del ingreso de Guillermo Mariaca a la Fundación, ¿qué proyectos ejecutó durante su continuidad (2019-2020)?
—Cabalmente fui uno de los pocos que permaneció en el cargo, pero cabe hacer notar que durante la gestión de Mariaca se quiso imponer, en forma injustificada e ilegal, una subdirección en el museo, situación a la que me opuse rotundamente. En referencia al trabajo de gestión integral, no se detuvo. Se continuó desarrollando las tareas y acciones para ejecutar de manera efectiva la segunda fase del proyecto de inversión de Casa de la Libertad.
Por otra parte, dadas las circunstancias emanadas por la pandemia, el museo acondicionó su programa de extensión y actividades recurrentes a plataformas y soportes virtuales, lo que permitió mantener la relación con sus diferentes públicos, así como consolidar la imagen del repositorio y de la FCBCB en las redes sociales y páginas en internet.
—Desde su ingreso hasta el momento, ¿cuáles han sido las bases de su trabajo y el de su equipo?
—Hace 16 años, mediante concurso de méritos y examen de competencia asumí la dirección de Casa de la Libertad. Desde entonces dimos prioridad a la preservación y gestión integral del acervo del museo que se constituye en patrimonio del Estado boliviano y la sociedad en su conjunto. Proyectos, programas y planes se han ido ejecutando a lo largo de estos años en consonancia con las metas establecidas en los PEI de la Fundación, concebidos para el quinquenio.
Destacar además que, al tratarse de una entidad pública, los resultados de cada gestión son debidamente informados cada año, en dos oportunidades, como parte de la rendición pública de cuentas, dinámica que se inscribe en una gestión transparente y de puertas abiertas. Fue también resultado de mi gestión reorientar al museo clásico y decimonónico, hacia una labor de mayor conexión con el entorno y realidad social, estableciendo un enfoque más plural e inclusivo, otorgando el lugar e importancia a culturas originarias del país, que antes no eran tomadas en cuenta dentro los procesos históricos.
—¿Qué proyectos han sido fundamentales estos años?
—La compra del inmueble colindante con el museo, la actual Casa Wak’a, que permitió ampliar la infraestructura del museo. Asimismo, durante los últimos cinco años ejecutamos proyectos educativos y museográficos enfocados en personas con algún tipo de discapacidad, para quienes se elaboraron exposiciones históricas específicas atendiendo sus particulares necesidades.
—¿Cómo están enfrentando la pandemia? ¿Cuáles son los protocolos de visita?
—El museo elaboró un minucioso protocolo para las visitas, así como para el trabajo presencial de los funcionarios, que está provisto de todas las medidas de bioseguridad necesarias. Actualmente recibimos hasta un máximo de 10 personas por grupo en las visitas guiadas al museo. Al dar la bienvenida al visitante, un personal técnico toma la temperatura y proporciona alcohol en gel para la desinfección de las manos, ofrecemos un pediluvio y hacemos un control estricto en el uso del barbijo y el distanciamiento de al menos un metro y medio. Se realizan labores de desinfección de las salas y oficinas del museo.
—¿Cómo fue el proceso de construcción del nuevo edificio?
—El proceso de construcción y ejecución se dio a partir de la expropiación del inmueble colindante, denominado como Casa Inchauste, en 2010. Luego se inició el proceso de reinversión permitiendo la ejecución del proyecto desde 2018, el cual se dividió en tres fases: Obra gruesa, Obra fina y Equipamiento. Al presente se tiene concluidas las dos primeras fases, y la tercera será ejecutada en la presente gestión.
Los beneficios del nuevo edificio se reflejan en nuevas salas de exposición, un auditorio, modernos depósitos de bienes culturales y una espléndida terraza con vista panorámica de la ciudad.






