En cartel desde 1987, la decana de las obras teatrales de Nueva York, «Un crimen perfecto», ha regresado a las tablas, aunque Broadway recién tiene planes para reabrir en septiembre. Todo gracias a la energía de Catherine Russell, que desempeñó más de 13.500 veces el mismo papel y carga el teatro en sus hombros.
«Soy muy determinada, y cuando la gente me dice ‘No puedes hacerlo’, les respondo ‘Vete a cagar. Mirá cómo lo hago'», contó Russell a la AFP.
Actriz principal de «Perfect Crime», pero también gerenta del Theater Center donde se presenta la obra, delgada, de largos cabellos rubios, Russell, de 65 años, es «un dínamo», como la describe Charles Geyer, que comparte escenario con ella. «Puedo hacer 180 lagartijas seguidas», se jactó la sexagenaria.
Cuando hubo que suspender la representación de la obra debido a la pandemia, en marzo de 2020, la actriz hizo lo que pudo para mantenerse positiva. Pintó el teatro, reparó asientos y compró un nuevo sistema de ventilación «compatible con el COVID-19».
Pero «cuando vi que las salas de bolos reabrían (a fines de agosto) me dije ‘qué locura'», relató. Y demandó ante la justicia a la ciudad de Nueva York para lograr la reapertura de los teatros. El gobernador autorizó a inicios de marzo una reapertura a 25% de capacidad, y luego a 33%, pero Russell prosigue su acción judicial para obtener al menos 50%.
El 9 de abril reabrió el Theater Center, con las primeras representaciones de la comedia musical inspirada en la serie «The Office» y luego la reanudación de «Perfect Crime», donde Russell actuó el 17 de abril por la 13.524ª vez, un récord mundial.
«Mucha gente no se sentía lista» para volver, tanto en Broadway como off-Broadway, el circuito de los teatros más pequeños, dijo Russell. «Pero yo pensaba que estábamos listos (…) No creo ser una visionaria. Quizás solo tengo un poco menos de miedo que los otros, pero también tengo menos que perder. Soy un pequeño espectáculo de off-Broadway».
«Perdemos dinero», reconoció, e incluso una capacidad de 50% no alcanzaría para equilibrar las cuentas. Esto fue lo que disuadió a Broadway de una reapertura parcial. «Pero somos determinados, y quiero hacerlo por principio», dijo.







