En el mirador de Killi Killi se recibió, la mañana de este lunes, el Año Nuevo Andino Amazónico y del Chaco 5529. Las autoridades municipales pidieron salud, hermandad y tolerancia en un evento transmitido por redes sociales.
El festejo comenzó a las 06.30 junto a los amautas que realizaron el ritual de permiso y agradecimiento a los uywiris, wak’as, illas, ispallas, a la Pachamama y al Tata Inti con el armado y quemado de una mesa de ofrenda.
“Estamos reunidos para revalorizar el Willka Kuti (retorno del sol o solsticio de invierno), donde lo principal este día es agradecer para cargarnos de fuerza, seguir trabajando por nuestro municipio y afrontar esta época de pandemia y los retos del ámbito cultural, económico, social y medioambiental”, dijo el secretario municipal de Culturas Rodney Miranda.
Recordó, además, que “este día es un llamado a todos para que cuidemos y protejamos nuestros recursos naturales. Es una invitación para que reflexionemos y revivamos las llamas del amor, la fraternidad, la tolerancia y la paz”.

Por su parte, la concejal Lourdes Chambilla pidió “a la Pachamama y al Tata Inti que este año nos vaya bien en las cosechas y que está enfermedad se vaya. Necesitamos trabajar y estabilizarnos económicamente. También en la salud, pedir por nuestros enfermos”.
Una hora y media después, a las 07.40, los presentes —reducidos para respetar las medidas de bioseguridad— recibieron las nuevas energías del Willka Tata con el acompañamiento de la música autóctona de la agrupación Sikus Wayra.
Finalmente, un apthapi fue compartido entre todos.
El Año Nuevo Aymara fue declarado, bajo la Ley N° 3018 del 12 de abril de 2005, patrimonio intangible, histórico y cultural de la nación. Se celebra cada 21 de junio en Tiwanaku y otras regiones de Bolivia.
En 2020 se recibieron los primeros rayos del sol en la Jach’a Apacheta de Alto Munaypata en el macrodistrito Max Paredes.








