Los viernes están llenos de música en La Razón Radio, el programa conducido por los periodistas Rubén Atahuichi y Jorge Castel, que en esta ocasión trajeron al «viernes cultural» a dos jóvenes talentos del violín y el teclado: Carla y Milcar, los hermanos Layme.
En una calurosa sesión del stream de La Razón, ambos jóvenes hablaron de su formación como músicos, sus proyecciones futuras y tocaron piezas desde clásicas hasta del folklore nacional.
Carla Jhanina Layme Ajacopa, tecladista, nació en La Paz el 16 de junio del año 2000 y es la primera hija de cuatro hermanos que viven en una casa donde la música es una costumbre más del día a día. Carla Layme practica piano desde muy niña y a sus ocho años ingresó a la escuela de música Luis Felipe Arce.
Su hermano menor, Milcar de Rolan Layme Ajacopa, nacido el 9 de marzo del año 2002, también recibió mucho apoyo de su familia a su inclinación musical, pero él terminó siendo violinista después de que su mamá, al no poder inscribirlo en un curso de dibujo que él ansiaba, lo metió en uno de violín.
«Teníamos relación con la música por mi papá. Desde muy pequeños a mi hermana y a mi nos hacia soplar la zampoña, palmear rítmica y solfear», contó Milcar Layme, quien toca el violín desde que tiene seis años.
Ya desde muy niños los hermanos Layme tuvieron que aprender a encarar el oficio de la música desde varias perspectivas. Sea animándose a tocar en las calles para superar los nervios o practicando con los instrumentos que su padre, músico aficionado y profesor de música, dejaba en casa.
«Esto de la música, cuando realmente te quiere agarrar muy fuerte (a ello), realmente es un arte que requiere de mucho estudio, paciencia y esfuerzo», resaltó Carla Layme. «Te tiene que gustar, tienes que estar disponible para estar ahí», añadió.
«DAR LUZ«

Felices de estar en la radio, confesaron estar «un poquito nerviosos, pero dispuestos a mostrar lo que es su música» al público del stream. Y no solo tocaron temas complejos como ritmos nacionales como la chacarera, sino que también mostraron su habilidad con composiciones muy complejas, como La danza de los duendes de Antonio Bazzinni.
Pero no pasó mucho antes de que la entrevista se convirtiera también en un espacio didáctico puesto que ambos hermanos son realistas: saben que la situación del país es difícil, peor aún como para querer vivir del arte.
«Pero (aprender a tocar) me ha dado la luz para hacer lo mismo que mi papá: dar luz a los niños y enseñar», remarcó Carla Layme.
«El progreso (en violín) es lento al principio, pero si vas practicando conscientemente es una cosa que fluye», aseveró Milcar Layme, a diferencia de su hermana quien resaltó que empezar con piano no es difícil, «lo complicado es la sensibilidad del instrumento y el contraste que se le da al tocar», dijo.
Entre consejos para padres que quieren fomentar a sus hijos a la música y demostraciones prácticas de las complejidades de cada instrumento, ambos recordaron a sus profesores de música a lo largo de los años. Docentes como Edwin Lucero, el primero en formarlos; Ricardo Estrada, quien les enseñó a complementarse al tocar; y a todos los que actualmente los ayudan a construir su futuro en la escuela superior de formación de docentes Simón Bolívar.
La entrevista completa está disponible en el canal de Youtube de La Razón.






