Producir programas culturales la televisión boliviana es una odisea, según productores. Hay más contenido de ese estilo en internet y la mayoría de las televisoras nacionales confunden “cultura” con “espectáculo”, sin dar una chance real a este tipo de contenido.
La Razón habló con tres productores de contenido cultural en la televisión abierta. Sarai Amoros, conductora y productora del programa de periodismo cultural Culturas BTV de Bolivia TV; Leonardo Chumacero, productor y director general del programa de rock y cultura Axesso de RTP y Enrique Prieto, exproductor y conductor del programa de cultura popular Revista Gorila de Abya Yala Televisión.
“’La cultura es m…’ nos dijo un alto funcionario de un canal importante cuando le presentamos nuestro show de cultura popular”, contó Prieto sobre su experiencia antes de entrar a Abya Yala. “Es evidente que (a las televisoras privadas bolivianas) no les interesa el contenido que abordamos”, acotó Amoros, quien también tuvo un ciclo en Abya Yala, “y entiendo que es resultado de la banalización con que se entiende la cultura, el ámbito artístico o el trabajo de los artistas”, aseveró la cubana, que hizo de Bolivia su hogar.
No solo es eso, sino que también “el hueco financiero es cada vez más grande y tenemos que sacrificar hasta los ahorros personales para mantener el programa al aire”, añadió Chumacero, quien desea llegar con Axesso al 1 de noviembre, fecha en la que el programa cumplirá 20 años al aire.
Chumacero afirmó que ello tiene mucho que ver con cómo se publicita la programación, puesto que noticieros y revistas mañaneras reciben publicidad sin importar el rating, mientras, como aseveró Prieto, los productores de contenido deben pagar por su espacio en el aire, recibiendo solo un porcentaje del patrocinio.
“La mayoría de los medios abogan por segmentar sus contenidos y que sean de consumo masivo, así que los grupos más pequeños no les convienen y ahí reducen a la cultura”, dijo Amoros, cuyo programa de periodismo cultural en Abya Yala, actualmente en BTV, junto al programa de Prieto, fueron en momentos distintos los más vistos de toda la programación de ese canal.
“Los medios piensan que la cultura es una huérfana de apoyo a la que hay que tirarle bola, cuando en realidad la cultura necesita que se la valore, comprenda, estudie y analice en todas sus facetas”, explicó Amoros.
En un país con un sector artístico y cultural tan grande y diverso, es raro que solo existan poco más de cuatro espacios dedicados a la cultura en la programación televisiva. Más que nada porque muchas veces lo que se muestra como cultura en televisión no es algo que necesariamente representará al televidente, evidenciando la necesidad de más espacios para poder cubrir las diferentes ramas e identificaciones dentro del sector.
Pero los medios no cubren este tipo de contenido, a menos que tenga enfoques alarmistas, como por ejemplo momentos críticos de la salud de un artista. “No hay una manera responsable de entender la cultura como elemento informativo”, aseveró Amoros.
“Nosotros no invitamos a los artistas al programa para que canten bailen o hagan chistes. Nosotros los respetamos, intentamos preparar nuestras entrevistas con ellos, escapamos de la ‘agenditis’ que es la salida por la que se van los medios de comunicación”, añadió Amoros, cuya página de Facebook Pensar Culturas ya junta 12 mil seguidores.
“El público esta ávido de material relevante. Hay una concepción enfermiza de que la gente es tonta por naturaleza, que solo refleja cómo piensan de la TV los mismos que la producen”, indicó Prieto.







