Después del golpe que sufrió por la pandemia del COVID-19, la Cinemateca Boliviana va labrando su recuperación con una propuesta de películas más comerciales, una serie de eventos venideros y nuevos equipos.
El espacio, ubicado en la calle Rosendo Gutiérrez, esquina Oscar Soria, estuvo cerrado durante nueve meses el año pasado. “Para la Cinemateca y toda la cultura, la pandemia ha sido un golpe mortal. Primero, muchos de nuestros colegas han sufrido el COVID-19 y la pasaron muy mal, incluso los hemos perdido; lo que nos ha llevado a saber, y no es novedad, que el sector artístico está desprotegido”, comentó la directora Mela Márquez.
“Los artistas no solo pidieron plazas en el hospital, sino también dinero, y es que nuestro trabajo es intermitente: no hay contratos, no hay AFP, no hay seguros”, añadió en contacto con La Razón. Frente a ello, “la alternativa fue lo digital; sin embargo, no dio los frutos esperados, porque en Bolivia existe una piratería demasiado fuerte. De lo que vemos, un 90% es pirata. La gente que se puede permitir las plataformas, como Netflix, no paga el cine”.
REAPERTURA. Ha habido actividades virtuales subvencionadas por las embajadas de Francia y de Estados Unidos; sin embargo, “el retorno ha sido mínimo”. “Una de nuestras plataformas nacionales, Bolivia Cine, tuvo la pésima idea de dar cine boliviano gratis. Encima de que la gente no paga, si hay algo gratis, no se vuelve a pagar más. Bolivia tiene ya dificultad en pagar por cultura”.
Uno de los grandes obstáculos es la piratería, que quita poder a la difusión digital. “El streaming y las plataformas digitales, para generar recursos, son nulos. Sí sirve para difundir el contenido. La gente no está acostumbrada al e-commerce y, además, tenemos muchas formas de descargar películas y contenido gratis por la piratería”.
La asistencia del público, una vez abiertas las puertas, fue diminuta. “En octubre abrimos y nadie vino, gastamos mucho en medidas de bioseguridad. La gente perdió la costumbre de salir, prefería estar en casa. El día que abrimos nos cobraron Bs 32.000 de luz, nos dijeron ‘no cobramos el medidor, cobramos la potencia’”.
Para hacer frente a la crisis, la Cinemateca recibió el Fondo Alemán de Culturas en 2020. “En otros países se dieron fondos por el COVID-19, por ejemplo en Argentina, Chile, Uruguay. Nosotros competimos con muchos otros proyectos para el Fondo Alemán. De 600 proyectos, se dieron 15, entre ellos nosotros. Recibimos $us 25.000. No son fondos de reactivación, sino que había que generar algo puntual; nosotros pusimos una nueva proyectora para la sala 1 y renovamos la pantalla también”.
Este año, la institución también recibirá la ayuda del mismo fondo. “Hemos ganado un escáner digital de películas de $us 33.000. Lo que falta es pasar por Aduana e Impuestos. Salvo México, ninguna cinemateca tiene un escáner de este tipo”, aseveró Márquez.
Para aumentar las visitas del público a la Cinemateca, se ha creado una propuesta de películas por sala. La sala 1 proyecta cine taquillero. “Irónicamente, el cine comercial, que no lo dábamos, ha atraído hasta ahora a mucha gente. Tenemos Escuadrón Suicida y Space Jam ahora.
Es una estrategia para volver a traer gente”. En la sala 2 se proyecta el ciclo de cine de grandes películas, “como Spiderman, Batman y Harry Potter. Sagas con una especie de abono. A esto la gente respondió bien, no en masa ni montón, pero tener entre siete y 12 personas ya es un éxito”.
PLANIFICACIÓN. Por último, están las películas de culto. “Hemos proyectado, por ejemplo, V de Venganza e Irreversible, entre otras”. Se ha creado una promoción de películas más pipocas para acompañar la estadía.
Paralelamente, se mantienen actividades como los sábados de La Mejor Película del Mundo, que retornaron a lo presencial. El clásico Ciclo de Cine Europeo Online, con cintas francesas, igual estará disponible en los próximos meses.
Del 29 al 31 de octubre se prevé el Festival Internacional de Cine Cronometrado en sociedad con los productores del proyecto 48 Hour Film Project Bolivia. Se esperan también algunos estrenos bolivianos para cerrar el año.
Finalmente, se prevé que la creación y producción femenina será la temática central de 2022.






