El viernes musical en Piedra Papel y Tinta estuvo más musical que nunca este viernes 24 de septiembre con la presencia del Gustavo Orihuela Quartet en el programa conducido por Claudia Benavente, directora de La Razón.
Con Orihuela al frente con su violín, Diego Ballón en el piano, Ramón Zuñiga en el contrabajo y Luis Daniel Iturralde en la batería, la música predominó en una sesión del programa transmito por el stream de Youtube en el que los músicos tocaban y las cámaras tenían que seguirlos al ritmo del jazz, surgiendo de un lado y del otro, haciendo transiciones poco vistas hasta ahora en el programa, mientras los sonidos del cuarteto, impredecibles pero armoniosos, le daban vitalidad a la mañana.
Formado en el Conservatorio, luego Orihuela iría a España a profundizar conocimientos. Después de un tiempo, Orihuela sintió el llamado de su país y en 2013 regreso a la nación para iniciar el proyecto del violín boliviano. «Basta de tocar música de afuera, es hora de tocar nuestra música», dijo en aquel entonces.
«El llamado a la tierra muchas veces es fuerte», agregó Iturralde, quien además del cuarteto tiene una escuela de percusión y lleva tocando siete años de muchas aventuras y viajes con Gustavo Orihuela.
No fue una entrevista de muchas palabras. «Nuestra música siempre va a contagiar en vivo y queremos compartirla», dijo Orihuela antes de comenzar con el primer repertorio. Un ritmo swing que dejó al público del stream y a la redacción del periódico complacidos.
EL RECUERDO DE RANDOLPH
El objetivo de este cuarteto jazzero es el de investigar y desglosar la música boliviana en un proceso creativo conjunto de la banda. Una suerte de conversación que siempre hacen, pero con música.
«Es un trabajo arduo y minucioso eso de buscar nuevas propuestas, pero si nos entendemos bien se arma complicidad y una gran banda», aseveró Ballón, quien toca con el cuarteto desde cinco años, a la vez que lleva «vida paralela» como pianista de Efecto Mandarina, Llegas o junto a Luzmila Carpio.
Entre las pocas pausas en toda la música, un nombre sobresalió: el de Randolph Ríos, previo contrabajista de la banda, al que Orihuela e Iturralde le dedicaron un sentido homenaje en la revista Escape, poco después del fallecimiento por COVID-19 del músico y y director de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Bolivia.
Zuñiga, actual contrabajo, lleva menos de un año en la banda y siente que su «estancia es un mix de sensaciones, supliendo a Randolph. Estoy muy contento, pero al mismo tiempo es muy extraño por Randolph», aseveró. La banda inmediatamente respondió que consideran que él fenecido contrabajista es quién lo envió a ellos.
«Siempre recordamos a Randolph Ríos y a Eddy Chuquimia. Siempre están presentes en nuestros corazones», agregó Iturralde.
«Estamos retomando las actividades», dijo Orhuela, feliz, con eventos privados y la pronta llegada de un álbum rescatado de conciertos, dedicado a Randolph.
Este imperdible show musical está disponible en el canal de Youtube de La Razón.







