Las tres plataformas sociales de la compañía Facebook estuvieron seis horas sin servicio este lunes 4 de octubre como consecuencia de un cambio en la configuración de los routers que coordinan el tráfico entre los centros de datos de la compañía, en una semana complicada para el fundador de la compañía Mark Zuckerberg.
Los fallos con WhatsApp, Instagram y Facebook empezaron a notarse en torno a las 11.30 horas de Bolivia este lunes 4 de ocutbre como recogió el portal DownDetector. Su incidencia fue global, e impidió a los usuarios acceder a las plataformas (ni a través de la app ni de la web) y enviar mensajes en el caso de WhatsApp.
El corte de los tres servicios afecto a más de 2.000 millones de personas en el mundo.
El servicio de las tres redes sociales comenzó a recuperarse en torno a la 18.00, seis horas después de que se detectaran los problemas de conexión, debido a «un cambio de configuración defectuoso».
En concreto, la caída del servicio se debió a cambios en la configuración de los routers que coordinan el tráfico de red entre los centros de datos de la compañía, que interrumpió el tráfico. Esto «tuvo un efecto en cascada en la forma en que se comunican nuestros centros de datos, lo que paralizó nuestros servicios», explica el vicepresidente de Infraestructura, Santosh Janardhan, en el blog de Ingeniería de Facebook.
El directivo asegura, además, que no hay evidencia de que a consecuencia de esta caída se hayan visto afectados los datos de los usuarios.
UNA SEMANA COMPLEJA PARA ZUCKERBERG
Sin embargo, este corte global de servicio llegó en una semana clave para el creador de Facebook, Mark Zuckerberg. No solo se había pasado meses preparándose para ella, sino que esta caída del servicio fue un absoluto mal inicio.
Esto se debe, más que nada, a que Facebook y Zuckerberg enfrentan audiencias en el congreso después de que Frances Haugen, extrabajadora de Facebook, filtrara documentos internos de la compañía donde se muestra que la platadforma social más grande del mundo priorizó ganancias encima del bienestar de su audiencia, muchas veces poniendo en iresgo la estabilidad democrática de países, el discurso civil de sociedades y la salud mental de adolescentes.
Haugen, contratada en 2019 para monitorear la desinformación circulando en Facebook, compartió estos documentos con The Wall Street Journal, quienes publicaron una serie de artículos en base a ellos en septiembre. El domingo 3 de octubre, Haugen apareció en el programa de entrevistas 60 minutos, donde clamó que la compañía miente sobre su progreso en reducir el odio, la violencia y la desinformación en la plataforma.
«Las cosas que vi en Facebook, una y otra vez, es que habían conflictos de interés entre lo que es bueno para el público y lo que es bueno para Facebook. Y Facebook, una y otra vez, elegía optimizar sus propios intereses, como hacer más dinero», dijo en la entrevista.
En sus acusaciones, Haugen asevera que el equipo de integridad cívica de Facebook fue eliminado después de la elección presidencial de 2020 e Estados Unidos, lo cuál empeoró la capacidad de la plataforma de limitar la desinformación. Facebook, a lo largo de 2021, ha clamado lo contrario, llegando a aseverar que aún experimentan «de 3% a 5% de odio y menos del 1% de incitación a la violencia, pese a que somos los mejores del mundo en controlarlo».
Y si dinero es el interés de Facebook, el corte tuvo una costosa consecuencia. Según el sitio Netblocks, este corte que solo una hora después de haber sucedido el cese de servicio, Facebook había perdido más de $us 160 millones de ganancias para su compañía. Para más inri, sus acciones cayeron en un 5% y Zuckerberg, personalmente, perdió $us 6.000 millones por el corte.
RUMORES, REPORTES Y OTROS PROBLEMAS
La caída del servicio fue la peor en la historia de Facebook desde que en 2019 el servicio se vio forzado a estar offline durante más de 24 horas. El golpe fue más duro porque, tras la cuarentena global de 2020, muchos pequeños negocios y creadores de contenido dependen de la plataforma para generar ingresos.
A la par de monitorear que no haya otro corte, la compañía debe aclarar algunos reportes que se han hecho durante la crisis. Por ejemplo, un grupo de trabajadores de Facebook clamaron que el lunes no podían entrar a instalaciones de la compañía o acceder a sus plataformas de comunicación interna, previniendo que pudieran ayudar a solucionar la disrupción.
Además, reporta el medio estadounidense Newsweek, un miembro de un conocido foro de hackers dijo estar en posesión de la información personal de más de 1.000 millones de usuarios en todo el mundo, ofreciendo vender sus datos (nombre, email, residencia, género, número telefónico y todo dato incluido en el perfil de Facebook) por $us 5.000 por cada millón de usuarios.
Si esto es verdad, ello podría representar un reto importante para la compañía que podría ramificar en otros problemas críticos.
«LES IMPLORO QUE HAGAN ALGO»
Haugen hablará este martes 5 de octubre en un subcomité del Senado estadounidense y se espera que urja al Congreso de ese país a regular al gigante de redes sociales. En un testimonio previo, facilitado a la agencia Reuters, Haugen equipara a Facebook con las compañías tabacaleras que durante años negaron que el cigarro tiene un impacto negativo en la salud.
«Cuando nos dimos cuenta que la compañías tabacaleras escondían los daños que causaban, el gobierno hizo algo. Cuando nos dimos cuenta que los autos son más seguros cuando usamos cinturón de seguridad, el gobierno hizo algo. Les imploro que hagan algo», dice Haugen en su testimonio.
La respuesta de los políticos estadounidenses puede determinar como acabará la semana de Zuckerberg, en un país donde los demócratas están muy preocupados por la desinformación y los republicanos por la censura en redes sociales.







