Este 26, 27 y 28 de noviembre se presentará la obra El salto, a las 19.30 en Casa Grito, en el marco del festival por los 10 años de Teatro Khimaira. Esta puesta en escena será protagonizada por su dramaturgo Sergio Rojas Montoya y dirigida por Gino Ostuni.
“Una obra que explora la soledad de un hombre dentro de su cuarto/cabeza. Asolado por su mente hasta encontrar una solución que solo puede llamarse El Salto”. Así resumió Rojas la trama de esta obra que lidia con la depresión y el suicidio.
“Tiene sus momentos divertidos, pero está más tirado al drama creo yo. Quizás lo diría como un día en nuestras cabezas, donde a veces no nos gusta lo que nos decimos”, acotó este treintañero que lleva 11 años como actor, en los que ha estado bajo la tutela de David Mondacca y Claudia Andrade, fundadores de Mondacca Teatro.
Si bien El salto es su primer gran monólogo, ya antes estuvo en las obras Aparapita, Moreno de plata, Beethoven inmortal, Vivir en lo profundo, El Sueño del Príncipe, El Gato con Botas, entre otras. Actualmente actúa en el comedy web show La Obra del Arte, que está en su segunda temporada y se transmite por Facebook.
“Como monólogo, todo depende enteramente de mí, desde acordarme la marcación, el texto, las intenciones, si bien siempre es así en lo actoral, en monólogo es aún más denso”, aseveró.
Escrita en “10 días de locura en 2019”, El salto era una historia que se venía “macerando” dentro la cabeza de Rojas, quien buscaba una forma de expresar todos los problemas que tuvo para superar su depresión. Una vez que encontró las palabras adecuadas, vinieron “unos días de escritura con furia y llanto, que luego edité y mandé al concurso” Adolfo Costa du Rels de ese año, en el que obtuvo una mención especial.
Rojas, entonces, quería llevar su obra a las tablas. Para hacerlo pensó en el director teatral Gino Ostuni, fundador de Teatro Khimaria, con quien había trabajado en la obra Apocalipsis Gay.
Para Rojas, Ostuni es “un pilar al que le puedo contar cosas, y siempre me apoyó en momentos oscuros, en especial post cuarentena, donde estaba batallando por pega para comer. Me pareció una gran idea que fuera él quien me ayude a darle vida a la obra y así tratar de cerrar un ciclo oscuro”.
“Hay que hablar de estos temas, porque a veces uno solo quiere que lo escuchen”, dijo el actor sobre la temática de su historia, esperando que el público le de una chance a su debut como dramaturgo, mientras persigue su pasión por el teatro en un país en el que “las autoridades, ya sean municipales o gubernamentales” no son un buen apoyo en temas culturales.







