Con la vacuna contra el COVID-19 y el beso de la reina del Carnaval de Santa Cruz, el pepino revivió después de dos años para invitar a la población a participar en el Carnaval Paceño con medidas de bioseguridad.
En el acto desarrollado en la plaza Alonso de Mendoza, le entregaron tres llaves al principal personaje de las carnestolendas paceñas: de la alegría, la responsabilidad y la salud.
Representantes de la Asociación Cruceña de Comparsas Carnavaleras (ACCC) fueron los invitados especiales para denominar a la actividad “El Carnaval de la unidad”. La reina de la Fiesta Grande, Dayana Molina, fue la encargada de “revivir” al pepino con un beso.
El presidente de la Asociación de Comparsas del Carnaval Paceño (ACCP), Ramiro Lazo, explicó que se trabajó en ese proyecto desde hace un año.
“La cultura es un intercambio de valores. Esperamos que se cumplan las medidas de bioseguridad y que reactivemos la economía”, resaltó a su turno el presidente de la ACCC, Gustavo Gil.
Las fiestas están previstas para finales de mes.







