Luego de que el templo de Pilcocaina, en la Isla del Sol, fuera afectado por la lluvia, serán los propios comunarios quienes restauren la estructura bajo la supervisión de un experto del Ministerio de Culturas. El proceso se iniciará la próxima semana.
Una comisión de esa cartera de Estado se dio cita al lugar al enterarse del derrumbe de parte de una pared del también conocido como Templo del Sol.
“El equipo técnico volvió y estamos enviando el informe respectivo. Asimismo, después de que los comunarios se organizaran y se reunieran con nuestra comisión, se está delegando a un especialista para ver cómo se restaurará la infraestructura arqueológica que se derrumbó por las lluvias”, informó a La Razón el director general de Patrimonio Cultural del Ministerio de Culturas, Gonzalo Vargas.
“Lo esperan la siguiente semana y será la misma comunidad que restaure las ruinas deterioradas bajo la supervisión de un arqueólogo nuestro”, sostuvo Vargas en referencia a que se prevé que el proceso se inicie el martes 15 de febrero.
De momento, y luego de hacer la inspección y evaluación, el monumento arqueológico fue cubierto con lonas para protegerlo de las lluvias.
Vargas aseguró que aunque no tienen el reporte de las veces que el templo colapsó, no es la primera ocasión que los habitantes del lugar hacen las reparaciones. “Han ido cayéndose varias partes y pasa que los hermanos de la comunidad han estado arreglándolas, porque para ellos es una importante fuente de ingresos porque la isla es turística”, dijo.
De acuerdo con el informe inicial, al momento de la llegada de la comisión técnica, las reparaciones ya eran realizadas en el lugar. Entonces se procedió a explicar a los pobladores los criterios técnicos para el restablecimiento de estructuras patrimoniales.
Las normas que se tomarán en cuenta tienen que ver con los protocolos que exige la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) para ese tipo de situaciones de emergencia.
“Como producto de la inspección se constató que la fachada este y una parte de la fachada norte del templo de Pilcocaina se desmoronaron, dejando al descubierto, en algunos casos, las habitaciones interiores. La parte más deteriorada, sin duda alguna, lo constituye el sector este del templo, donde la comunidad apuntaló la estructura para evitar aún más la afectación”, dice parte de la evaluación.
Así también, se observó que los muros y cubierta de la estructura se encuentran muy remojados por las lluvias, por lo que se requiere la implementación de medidas de conservación de emergencia.
Reporte.
En base a la comparación de fotografías de la gestión 2004, con imágenes actuales del templo, y en base al plano elaborado en 1864 por George Squier, se manifestó la “enorme afectación que sufrió la estructura prehispánica en la presente gestión”.
Se evidenció que el daño se produjo en dos puntos específicos. “Hay un sector que ha sufrido colapso en una mayor área y el otro está en una esquina del templo”, detalló Vargas.
Aunque el especialista Samuel Oporto acudirá al lugar de manera intermitente —de acuerdo a la necesidad—, se estima que la restauración concluya en un par de semanas.
El Templo del Sol es un importante sitio arqueológico situado a 40 minutos a pie desde el puerto y escalinatas de Saxamani o también conocido como Yumani.







