Aunque se pensó que era callejero, tiene dueña. Según vecinos que lo conocen, se llama Boch y dicen que en cuanto escucha música o marchas, nada le impide sumarse a ellas. Una fundación animalista busca que esté en un hogar responsable.
El perrito aparentemente callejero que se hizo viral en las redes sociales por intentar “cazar” un dron o ladrarle a los petardos en el Carnaval de Oruro, vive a tres cuadras de la plaza principal.
Luego de que videos y fotos —donde se veía su alegre comportamiento— lo hicieran famoso, la Fundación Narices Frías, de Cochabamba, se puso en campaña para buscarle una familia que le dé cuidados y protección.
Más de 2.000 veces se compartió la publicación, hasta que fue vista por un funcionario de ese municipio, quien se contactó con la institución animalista para afirmar que tenía dueña y que“ese perrito solamente aparece cuando hay marchas”.
Protección
Vive cerca de la plaza principal (10 de Febrero). Al parecer no está castrado, pero está vacunado; no es agresivo y tiene un compañero, un perrito ch’api”, contó la responsable de la Fundación Narices Frías y del refugio Gamaliel, Claudia Martínez.
Asimismo, “ya le hicieron la advertencia a la señora para que lo deje salir a la calle y ella ha llegado inclusive a amarrarlo, pero el perro escucha el bombo o los cohetes y se desespera por salir”, contó Martínez.
Esa entidad busca a la dueña para solicitarle que el perro tenga un collar con identificación, para protegerlo en caso de que Zoonosis realice capturas.
“Esperaremos a la entrevista con ella, porque tenemos tres adoptantes en Cochabamba que estarían dispuestos a adoptar a ambos. Cuentan con todos los requisitos y se ha hecho el seguimiento”, agregó Martínez.
La fundación intentará mediar con la dueña para saber si logrará tener a ambos perros siempre adentro de su casa, y que si no hay un compromiso de tenencia responsable —que implica la castración, vacunación, identificación y adiestramiento—, se le pedirá su entrega voluntaria.
Personas que conocen al peludo aseguraron que la dueña “es una buena persona, pero el perro es callejero”. Por ello, se prevé hablar con ella estos días para que a través de un compromiso firmado, pueda hacérsele un seguimiento durante un mes.
Pasado ese tiempo, y de comprobarse la misma situación del can, éste pasaría a custodia de la fundación. “Como tenemos personería jurídica podemos hacer un trámite legal, pero por lo general se realiza la entrega voluntaria”, afirmó Martínez.
Familia
En las redes sociales se especuló mucho sobre la avanzada edad y problemas de audición del “perrito carnavalero”, pero se verificó que se trata de un animal joven, que está en buen estado físico y que escucha muy bien.
El objetivo es que los amigos de cuatro patas estén juntos en su actual hogar o en uno nuevo, pero con el cuidado que todo animal de compañía debe tener.
Ayer, domingo de Carnaval, el ya famoso perro blanco con manchas cafés fue visto nuevamente en las calles, aunque por su carácter astuto no deja que nadie lo retenga. Al parecer, la comida no lo convence tanto como su gusto por las fiestas, y el Carnaval.







