Los dibujos de Los Quijotes de Walter Solón Romero inspiraron una obra de teatro virtual que se proyectará este viernes 4 de marzo a las 19.30. Titulada Solo n Réquiem de un cuerpo, la obra podrá verse gratuitamente en el Centro Cultural de España en La Paz (CCELP).
Un conversatorio proseguirá a la presentación en el espacio ubicado en la avenida Camacho. El video tiene una duración de 65 minutos y se tiene previsto que el conversatorio sea de 40.
“Es una exploración escénica sobre Los Quijotes de Solón, la muerte, la vejez y las despedidas. Trata sobre mi ser boliviano y español desde la herencia de mi padre y todas mis herencias. En las obras de teatro más recientes se habla muy poco de los hombres, se hace más referencia a las mujeres. Entonces en esta pieza honramos a los hombres buenos”, explicó la directora de la producción, Patricia García.
Inicio.
La reconocida actriz comentó que para crear la propuesta, el colectivo artístico Escenalmargen se aisló en la sala de ensayo “a trabajar con el cuerpo y experimentar con imágenes y textos, realizando un proceso de investigación escénica que fue registrado en su totalidad por dos cámaras”. Por ello, el trabajo que se presentará es fruto de la indagación que se inició hace más de un año y medio.
El título de la obra de teatro Solo n Réquiem de un cuerpo hace referencia a Walter Solón y a una despedida impregnada de dolor, fuerza y belleza.
“Toma en cuenta a la estética, el cuerpo y a múltiples cuerpos, ya que no se trata de ‘alguien’, sino de todos. Existe este cuerpo que se va, pero el espíritu se queda”, afirmó García.
El proyecto tuvo momentos previos hasta convertirse en un audiovisual, ya que en la Larga Noche de Museos de 2021, García y Luis Bredow participaron en un diálogo virtual organizado por la Fundación Solón. Luego, en agosto del mismo año, empezó el trabajo para mostrarlo en el festival de artes expandidas Yvyrasacha.
En el proceso creativo participaron los artistas Marcelo Huarachi, Daniela Gandarillas y Alexandro Gálvez.
Cuando Patricia García llegó a Bolivia en 1994 vio una exposición de dibujos de Los Quijotes de Walter Solón Romero. Eso la llevó a reflexionar sobre la unión de sus dos raíces, ya que su madre es boliviana y su padre español.
“Esto no venía de la lógica que normalmente está en nuestra mente, en la que los españoles eran los conquistadores y los malos. En los dibujos de Solón, el Quijote estaba luchando por los oprimidos y, en este caso, los oprimidos eran los bolivianos”, dijo.
Las obras le causaron empatía y le recordaron a su padre, Julio García, con quien tenía una relación desde la figura de El Quijote.
“La dualidad entre el encierro y el viaje: un anciano vive el tiempo pandémico obligado a recibir la muerte desde la restricción de su cuerpo en un pequeño espacio”, dice parte de la sinopsis de la obra en la que García reflexionó sobre la situación de los adultos mayores que vivían en asilos y que la llevaron a cuestionarse sobre la vejez y la muerte.







