Una marcha de 500 jóvenes desempleados de Huanuni llegó a La Paz en 2019. Entre ellos estaba Julio César Ticona, protagonista de El gran movimiento, cuyo nombre se inspiró en esa manifestación que pedía fuentes de trabajo en la empresa minera.
Aunque el pedido no tuvo respuesta del Gobierno, el hecho fue uno de los detonantes para el giro en la trama de la película dirigida por Kiro Russo, que se estrenará mañana en salas de cine del país.
Ticona, quien tres años antes había aparecido en Viejo calavera, fue uno de los que caminó durante siete días para llegar a la sede de gobierno en demanda de su incorporación en la Empresa Minera Huanuni.
“Los jóvenes sin empleo hicimos una caminata por trabajo digno. Vinimos a pie desde Huanuni. Esa marcha era el gran movimiento”, dijo Ticona, quien interpreta a Elder en el filme boliviano.
“Justo en enero de 2019, cuando estaba cerrando parte de la película, un grupo de 500 personas, entre jóvenes y sus madres, marchaban.
Todos son descendientes de mineros, pero ya no pueden entrar a trabajar en la mina”, contó Russo. Así hicieron un par de escenas y mucho más adelante —y tomando la idea del cine como documento de una época—, se decidió que Elder vuelva a ser protagonista.
Ticona, de 34 años, contó a La Razón que al no conseguir ese propósito, actualmente se dedica a varios trabajos, principalmente el de albañilería. No obstante, se mostró feliz por verse nuevamente en la pantalla gigante.
“Claro que me siento famoso, porque todos lo verán y me sentiré bien”, dijo sobre el estreno del filme que llega con el respaldo de 10 premios y reconocimientos en festivales internacionales.
La alegría de Ticona es doble al informar que hace seis meses se convirtió en padre de Jhandy, nombre que tomó de la actriz de una telenovela coreana famosa entre los adolescentes.
“Cuando nos reencontramos con Julio, para mí fue clarísimo que la película tenía que ser sobre él, porque es una forma de darle valor a lo que ya se ha hecho y que haya una continuidad en este personaje. Me pareció increíble traerlo a la ciudad, pero también hablar de algo que a ellos mismos les interesaba, la marcha”, complementó el cineasta.
Russo explicó que, de alguna manera, ese fue un punto donde también nació la idea de incorporar en la historia la enfermedad de Elder. “Porque son trabajos en los que los hombres y las mujeres deben sacrificar sus cuerpos por el sistema y por la ciudad que los sostiene. Me parecía importante hacer una oda a estos trabajadores y trabajadoras con todas estas características que inventarme una historia fantástica”.
Una sinfonía de la ciudad en las alturas, la enfermedad de un trabajador, la pesadilla y su redención, es como se presenta El gran movimiento, que luego de postergarse debido a la pandemia, podrá verse en cines de La Paz, El Alto, Santa Cruz, Cochabamba, Tarija y Sucre.
La película llega a Bolivia seis meses después de su estreno mundial, en la 78 edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, donde recibió el Premio Especial del Jurado.







