La boliviana Daniela Cajías llegará al país para ofrecer una charla mañana. Anunciará el estreno de Las niñas en Bolivia, película con la que hizo historia el año pasado al ganar el premio Goya a Mejor Dirección de Fotografía.
Fue la primera vez, en los 35 años del galardón, que una mujer obtenía ese reconocimiento. Dirigido por Pilar Palomero, el filme obtuvo cuatro premios en ese prestigioso certamen. Y este año, el nombre de la paceña también se escuchó en el Festival de Cine de Berlín, donde Alcarràs (dirigida por Carla Simón) ganó el Oso de Oro a Mejor Película y en el que Cajías también fue directora de fotografía.
“Celia de 11 años vive en Zaragoza y estudia en un colegio de monjas al que llega Brisa desde Barcelona. Brisa empujará a Celia hacia la adolescencia y descubrirá que la vida tiene muchas verdades y mentiras. Todo ello enmarcado en la España de la Expo y de las Olimpiadas”, dice la sinopsis del filme español Las niñas.
Antes de regresar a la ciudad en la que nació, Cajías habló con el diario La Razón de sus expectativas sobre el estreno de esa producción en el país y en relación a cómo percibe la situación actual del cine y el desempeño de los cineastas bolivianos.
La película española Las niñas llegará a Bolivia el 21 de abril, ¿cómo se siente al saber que su país podrá ver el filme con el que ganó un Goya el año pasado?
Estoy muy contenta, ha sido difícil gestionarlo y gracias a Eduardo Calla y el Multicine lo conseguimos. Espero que no mucha gente la haya visto, ya que definitivamente es una película para ver en el cine.
¿Cuál es su expectativa? ¿Qué es lo que motivará el filme en el público boliviano?
Espero que lo mismo que a mí al hacerla. Aunque yo haya pasado mi adolescencia en Bolivia, al leer el guion sentía que había muchas cosas en común. Es una historia íntima, narrada desde el punto de vista de una niña en su paso a la adolescencia, un momento donde muchas cosas cambian dentro de ella. Creo que la adolescencia femenina no ha sido muy retratada en el cine. La actuación de Andrea Fandós es impresionante y es una historia que puede llegar a mucha gente.
¿Cómo presenta el filme? ¿Cuál diría que fue su aporte más allá de lo técnico?
Mi objetivo era poder trasladar al espectador a los años 90, crear una atmósfera y un universo único para esta película y además al trabajar con niñas que no son actrices profesionales todo debe estar a su servicio. Entonces, mi planteamiento de cámara e iluminación siempre fue pensando en que ellas estén cómodas y a gusto, y este es un reto.
También espero que la iluminación y los encuadres trasmitan lo que Celia está viviendo. Parte de mi trabajo es crear empatía entre espectador y el personaje principal de la película.
¿Cómo siente la visibilidad del cine y de los cineastas nacionales en el exterior luego de lo que están generando las películas El gran movimiento y Utama, y después de que usted y Natalia López obtuvieran premios en festivales importantes?
Creo que en Bolivia hay muchísimo talento y mucho que contar, y también muchas ganas de hacer las cosas bien y lo estamos demostrando. El cine es un arte muy caro, sin ayudas estatales es imposible hacerlo. Las autoridades tienen que entender la importancia del cine y la cultura para hablar y mostrar nuestro país al mundo. Es muy triste la situación del cine boliviano y lo desamparados que estamos.
Por favor, actualícenos sobre su vida. ¿Actualmente trabaja en otros proyectos?
Sí, ahora estoy preparando un proyecto para este verano, y muchas cosas para más adelante. Todavía no puedo hablar de ellos, pero estoy muy contenta.







