La comunicación era lo suyo y la solidaridad, su sello. El conocido personaje de televisión Fernando Chacho Arraya falleció ayer a los 78 años en Sucre, a causa del síndrome de distrés respiratorio agudo. Las exequias serán en ceremonias privadas en esa capital.
Abarcó casi todos los ámbitos de la comunicación. Creó programas de televisión y fue presentador de noticieros y radialista; además de ser actor de teatro y cine, escribió libros y poemas, componía y cantaba… y a nadie le sorprendía. Esa actitud vivaz era igual dentro y fuera de las pantallas, su principal hábitat.
Por su tono de voz fue un requerido conductor de bingos, maestro de ceremonias y martillero de remates en galerías de arte. Actividades que, mayormente, realizaba ad honorem.
Vicente Fernando Arraya Arauz nació el 5 de agosto de 1943 en la ciudad de La Paz.
Entre su prolífico trabajo resalta la producción de los programas Sábados Populares, Mamadas a Mamá (comedia), Cosa Seria (humor influenciado por Les Luthiers) y Comicompañía, además de Seis en el Seis (juegos educativos) y Trica de Ases.
Como actor, participó en la teleserie Tres de nosotras (2001-2002) y en las películas El Atraco (2004) de Paolo Agazzi y Los Andes no creen en Dios ( 2007) de Antonio Eguino.
Trayectoria
Algunos libros que escribió son: Andar cavilando, Cuando fui y Perfil y manual de un político, además de la publicación Don Vicente en La Hoja del Sur (sátira reflexiva semanal).
Para sus hijos compuso La casa del león y para la gente, Radio Nacional, la más escuchada y requerida en las guitarreadas con sus amigos. El mono feliz, La vida de Bartolo y La cuenca del amor son otras de su amplio repertorio.
Quien, en su última etapa, fuera miembro del directorio del canal Bolivisión, tuvo seis hijos varones, de los cuales solo uno vive en el país. Se había trasladado a Sucre para vacacionar y estar en familia, ya que otro de sus hijos los visitaba desde Londres.
“Los últimos años se mantuvo activo con la música, el canto y la composición, pero la pandemia interfirió con eso. Perdió a muchos seres queridos y amigos, y sus proyectos los fue posponiendo”, dijo su hijo Mauricio. “Estos días estaba feliz porque vio a sus hijos. Hemos estado a su lado todo el tiempo”, agregó David.
Ambos lo recuerdan como un tipo muy creativo, a quien le gustaba ayudar a los demás. Esa faceta también fue recordada por Casimira Lema y Ximena Galarza, figuras de televisión, quienes lamentaron su deceso.
“Mi padre fue un hombre que se dedicó mucho a la gente. Siempre participó en eventos solidarios. Era presentador y maestro de ceremonias, que lo hacía con mucho gusto. Yo lo he visto rechazar pagos”, recordó Mauricio.
Una de las solicitudes del “hombre orquesta” de la comunicación fue que si alguien quisiera comprarle ofrendas florales, destinara ese dinero al Asilo San Ramón. Chacho se fue, pero su noble actitud queda.







