El aclamado cineasta japonés Hirokazu Kore-eda vuelve a la competición este año, en el Festival de Cannes, con su primera producción coreana que explora las controvertidas «cajas para bebés» no deseados en ese país.
Ganador de la codiciada Palma de Oro en 2018 con «Un asunto de familia», Kore-eda aspira a repetir el éxito con «Broker», una de las dos cintas surcoreanas que compiten por el gran premio junto a «Decision to Leave» de Park Chan-wook.
En 2019, «Parásitos» de Bong Joon-ho se convirtió en la primera película del país en ganar la Palma de Oro, un hito que precedió al Óscar a la mejor película y a la fiebre internacional por las producciones surcoreanas, ejemplificado en el éxito de la serie «El juego del calamar».
Como en «Un asunto de familia», donde relataba la historia de un grupo de pequeños delincuentes e inadaptados en Tokio que forman una familia alternativa, Kore-eda vuelve a adentrarse en la marginalidad.
En «Broker», el cineasta aborda la controvertida práctica de las cajas para bebés en Corea del Sur, donde las madres pueden abandonar anónimamente a sus hijos para evitar el estigma de criar solas a un niño en una sociedad muy patriarcal.
«Quería retratar el viaje de un grupo de gente, algunos con buenas intenciones y otros con malas, con varias historias alrededor de un niño abandonado en una caja».







