El parlamento de Nicaragua, que domina el gobierno de Daniel Ortega, decide este martes el cierre de la Academia de la Lengua del país, señalada junto a otras 82 organizaciones sin fines de lucro de incumplir la ley por no declararse «agente extranjero», según la agenda de sesiones legislativas.
La Academia Nicaragüense de la Lengua, con sede en Managua, fue creada en agosto de 1928, y entre sus miembros destacados figura el escritor Sergio Ramírez y la novelista y poetisa Gioconda Belli, ambos radicados en España.
La propuesta para la cancelación de 83 oenegés, que incluye a la Academia, fue presentada por el presidente de la Comisión de Justicia y Gobernación, el sandinista Filiberto Rodríguez, quien señala en la exposición de motivos que no se inscribieron como «agentes extranjeros», a lo que están obligados por ley.
La Real Academia Española (RAE) expresó este lunes su «profunda preocupación por la noticia del posible cierre» de su entidad homologa nicaragüense, «lo que causará su desaparición después de 94 años de servicio al mayor valor cultural de la nación».
La entidad española destacó que la Academia Nicaragüense «es fundamental para el cuidado de la lengua» y «desarrolla una labor incansable beneficio directo del pueblo, que es el dueño del idioma».
Asimismo menciona que como miembro de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), la rama nicaragüense cumple la función de «promover el idioma común como el mejor instrumento de diálogo, concordia y entendimiento entre los pueblos hermanos».







