Cámaras de conservación permitirán el estudio y preservación de 58 momias del Museo Nacional de Arqueología (Munarq) y otros restos óseos. El sistema será aplicado al museo a través de una donación del Instituto de Momias de Bolzano, Italia.
Ayer, el Ministerio de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización recibió 10 cámaras de conservación a largo plazo para las momias de la colección del Munarq, con las que se continuará con un proyecto de evaluación del estado de las piezas.
Entre los restos se destaca el de Saphi (raíz), la momia de una niña inca repatriada en 2019 y bautizada el año pasado con ese nombre. Saphi fue una de las primeras en ingresar a las cámaras para iniciar el proceso.
El proyecto incluye el análisis de laboratorio de la colección, mediante estudios genéticos, para conocer los estilos de vida de las poblaciones andinas de Bolivia; además de la tomografía axial computarizada para un centenar de restos óseos humanos prehispánicos. Este análisis servirá para diagnosticar patologías y crear medidas de conservación.
“Me siento feliz de estar acá y firmar este convenio de colaboración. Son varios años que trabajamos con el análisis de la colección de las momias del museo”, dijo el director del Instituto de Momias de Bolzano, Italia, Albert Zinc.
El proyecto consta de dos partes. La primera está enfocada en el análisis general de los individuos, mediante estudios de genética (ADN) y el segundo, el más importante, en el diseño de las cámaras de conservación para los cuerpos momificados.
“Ésta es la primera vez que se diseña este sistema en Sudamérica. Entonces, es un privilegio tenerlo aplicado al museo. También trabajamos en monitorear las condiciones de temperaturas y humedad para ofrecer la mejor forma de preservar a los individuos a largo plazo”, explicó el responsable.
“Vamos a saber cómo se alimentaban, qué bebían y muchas cosas más. También, a través del análisis del ADN, se nos dará una clara historia de los pueblos”, explicó a su turno la ministra de Culturas, Sabina Orellana, respecto a que el convenio permitirá cerrar un ciclo de colaboraciones.
Las cámaras de conservación consisten, básicamente, en cajas fabricadas con diferentes materiales poliméricos inertes de muy baja emisión, lo que permite crear una estructura altamente aislada.
CARACTERÍSTICAS.
El cuerpo momificado puede colocarse dentro de la caja para establecerse los parámetros de conservación necesarios de forma personalizada y estable.
La estructura básica se consigue a través de un soporte a medida formado por una serie de paneles de diferentes densidades fabricados con espuma de polietileno. Cada panel está envuelto en una lámina de polietileno microperforado.
Los paneles están diseñados exactamente para encajar, encerrar y proteger a la momia para su conservación a largo plazo.
Con el apoyo técnico y la donación de este tipo de cámaras de conservación a largo plazo, el Ministerio de Culturas será la primera institución en Latinoamérica en contar con este tipo de herramientas y técnicas en conservación y preservación.







